Según Soroka, el propio vicepresidente de la República, Pedro Alliana manifestó su preocupación por la falta de cumplimiento de las cuotas de compra a la agricultura familiar.
El compromiso del vicepresidente consiste en reunir a los titulares del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) en una mesa de trabajo que pase de la “bolaterapia” a los resultados concretos.
“El vicepresidente me escuchó y me dijo que él mismo los va a convocar. Él quiere que la agricultura familiar sea parte real del proceso”, afirmó el senador en declaraciones a “Mina en La Tribu”, programa de la 650 AM.
El objetivo es que el decreto reglamentario, que ya impulsa el uso de productos locales, se cumpla de manera efectiva y no quede en letra muerta.
El congresista fue tajante al señalar que, si el Gobierno presenta una planificación de cultivo y acopio a dos años que garantice elevar el margen de compra al 20% para el próximo año, él mismo retiraría el proyecto de ley que busca devolver la administración de los fondos a las gobernaciones.
“No pido que compren todo hoy, pido que planifiquen. Si me dan un plan serio de qué se va a cultivar y cuánto se va a comprar por departamento, yo retiro el proyecto y le dejo de dar problemas al Ejecutivo”, sentenció.
Al respecto, afirmó que actualmente las empresas no alcanzan siquiera el mínimo legal del 10% de adquisición a productores regionales.
Por otro lado, denunció que las actuales mesas de negocios solo benefician a “intermediarios y picaretas” que operan en las cabeceras departamentales, dejando fuera a las más de 200.000 familias de la agricultura familiar que figuran en los registros oficiales, pero de las cuales el MAG solo asiste a una pequeña fracción.


