El líder de la bancada de Honor Colorado en el Senado, Natalicio Chase, fue tajante al señalar que Galeano representa actualmente una “carga política” para el sector y que su continuidad en el cargo genera un desgaste innecesario para el movimiento y la institución.
Durante una entrevista ayer con medios de prensa, admitió que una renuncia voluntaria de Galeano “quitaría un peso de encima” a la bancada, evitando el traumático proceso de una expulsión mediante la pérdida de investidura.
El líder de bancada subrayó que, al haber sido ya despojado de sus fueros y estar sometido a la justicia, la presencia de Galeano en la Cámara ya no ofrece una diferencia real para su defensa jurídica.
“Es un desgaste innecesario que él continúe en el cargo de senador. Mañana vamos a comunicar la decisión de la bancada. No se descarta ninguna posición, incluida la pérdida de investidura”, afirmó Chase.
A pesar de la dureza de sus declaraciones sobre el desgaste, Chase aclaró que la bancada ha mantenido hasta ahora una postura de defensa del debido proceso y la presunción de inocencia. Sin embargo, reconoció que la gravedad de la causa penal que enfrenta Galeano (vinculada al operativo A Ultranza Py) ha vuelto la situación insostenible para el bloque oficialista.
Chase evitó dar una opinión personal alegando su rol de líder, pero insistió en que el movimiento ya no puede seguir llevando la carga de un proceso tan delicado sin tomar medidas que preserven la imagen del sector.
Por su parte, el senador Juan Carlos Galaverna optó por la cautela ante la posible expulsión de Erico Galeano. “Voy a conversar con mi amigo primero”, afirmó. Aunque destacó su relación personal, aclaró que Galeano ya no integra la bancada de Honor Colorado desde el año pasado, separando la relación de amistad de la estructura política del movimiento.


