El gremio de la construcción recibió una inyección de liquidez parcial con el desembolso de 85 millones de dólares realizado por el Ministerio de Economía y Finanzas, aunque el monto final se situó por debajo de las expectativas iniciales.
El Ing. Paul Sarubbi, titular de CAVIALPA, explicó que si bien este pago permitió reducir el pasivo total que rondaba los 200 millones de dólares, la persistencia de certificados de obra de abril y trabajos pendientes mantiene el saldo adeudado en niveles críticos.
La información fue confirmada por el profesional en comunicación con el programa Espresso informativo de La Tribu 650 AM.
Crisis de liquidez y dependencia del sistema bancario
La demora en los pagos ha obligado a las empresas constructoras a operar al límite de sus capacidades financieras, recurriendo a líneas de crédito bancarias que, en muchos casos, ya se encuentran sobrepasadas.
Sarubbi señaló que esta situación afecta directamente el ritmo de ejecución de las obras, obligando a las firmas a priorizar trabajos según la disponibilidad de recursos y afectando el cumplimiento de los plazos contractuales.
El retraso no solo impacta a las grandes constructoras, sino que se traslada a toda la cadena de proveedores de materiales, equipos y servicios, quienes deben absorber el costo financiero de la mora estatal.
Promesas de desembolso y sostenibilidad del sector
El compromiso asumido por el Gobierno contempla el pago de un total de 150 millones de dólares entre los meses de abril y mayo para estabilizar las finanzas del sector vial. Sarubbi enfatizó que, a partir de junio, el objetivo es lograr que el
Estado no pague menos de lo que ingresa mensualmente en certificados de obra, evitando que la deuda vuelva a acumularse.
Actualmente, existen proyectos que registran retrasos en los pagos de entre 9 y 15 meses, una situación que el titular de CAVIALPA calificó de imposible de prever en los cálculos de costos financieros originales de las licitaciones.
Fórmulas de reajuste y equilibrio económico de los contratos
Ante la variación de costos de insumos básicos como el combustible y el cemento, el ingeniero explicó que los contratos vigentes contemplan fórmulas de reajuste para mantener el equilibrio económico. Estos mecanismos compensan tanto las subas como las bajas en los precios de los materiales, así como las fluctuaciones en la cotización del dólar.
Sarubbi subrayó que la infraestructura pública es el principal movilizador de la economía nacional, ya que la inversión estatal atrae posteriormente al capital privado, generando un círculo de desarrollo y empleo que se ve amenazado cuando se rompe la cadena de pagos.


