El senador colorado Colym Soroka presentó un proyecto de ley que propone transferir a los municipios la administración de los fondos del programa Hambre Cero, con el objetivo de redefinir el modelo de ejecución de esta política pública.
La iniciativa pone en el centro del debate el rol de los gobiernos locales en la gestión de recursos sociales y su capacidad para incidir en el desarrollo territorial.
De acuerdo con lo expuesto por el legislador, el planteamiento responde a la necesidad de acercar la toma de decisiones a las comunidades beneficiarias.
A su criterio, los municipios cuentan con un conocimiento más directo de las realidades locales, lo que permitiría ajustar la distribución de los recursos a las necesidades específicas de cada zona.
Soroka sostuvo que el esquema actual presenta limitaciones en cuanto a su alcance y eficiencia, por lo que considera pertinente abrir la discusión sobre una posible descentralización de la gestión.
La propuesta legislativa busca, en ese sentido, instalar un nuevo modelo en el que las autoridades locales tengan un rol protagónico en la implementación del programa.
Argumentos sobre impacto social del proyecto
Uno de los ejes centrales de las declaraciones del senador es la ampliación del impacto social del programa. Según explicó, la intención es que los fondos no solo cumplan con el objetivo de asistencia alimentaria, sino que también generen efectos positivos en las economías locales.
El legislador afirmó que la descentralización permitiría una mejor identificación de las necesidades de las familias beneficiarias, facilitando una respuesta más ágil y adecuada. A su vez, señaló que la cercanía institucional de los municipios podría fortalecer los mecanismos de control social y seguimiento de la ejecución de los recursos.
Vinculación con productores paraguayos
Otro aspecto destacado en los argumentos de Soroka es la intención de vincular el programa Hambre Cero con la producción nacional. El senador indicó que el proyecto busca que los recursos también beneficien a los productores paraguayos, integrándose en la provisión de alimentos.
Esta articulación, de acuerdo con sus declaraciones, permitiría generar un circuito económico que combine la política social con el desarrollo productivo. Bajo este enfoque, los municipios podrían priorizar la adquisición de alimentos provenientes de productores locales, fortaleciendo así la economía regional.
El legislador sostuvo que este esquema contribuiría a dinamizar el mercado interno, al tiempo que garantiza la provisión de alimentos frescos y adecuados para los beneficiarios del programa.


