En la mañana de este 1 de mayo, Día del trabajador, el presidente de la República, Santiago Peña, oficializó la firma del Decreto N° 5968, a través del cual se reglamenta el régimen de Alcoholes y Biocombustibles a nivel nacional. Esta nueva disposición del Poder Ejecutivo apunta a modernizar y dinamizar un sector considerado clave para el desarrollo económico y la sostenibilidad energética de la nación.
Ejes centrales de la normativa
El nuevo decreto establece directrices específicas y persigue tres objetivos fundamentales para la evolución del sector, para fortalecer de manera directa el vínculo estratégico entre el sector agrícola (proveedor de la materia prima) y la industria energética nacional.
Asimismo, facilitar e impulsar el incremento del uso de biocombustibles en la mezcla con los combustibles tradicionales que son comercializados en el país, apostando por alternativas más limpias. Así como la implementación de un marco administrativo claro, riguroso y transparente que otorgue las herramientas necesarias para sancionar el incumplimiento de las normativas vigentes, especialmente en lo que respecta a los estándares de calidad y los porcentajes de mezcla exigidos.
Regulación a cargo del MIC y nuevos incentivos
El documento gubernamental designa al Ministerio de Industria y Comercio (MIC) como la entidad encargada de verificar, aprobar y reglamentar todos los procedimientos técnicos y administrativos relacionados con la producción y comercialización dentro de este régimen.
En paralelo a las tareas de control, el Ejecutivo busca fomentar el crecimiento de esta industria. Por ello, el decreto estipula que se impulsarán diversos regímenes de incentivos económicos para los actores del sector. Estos beneficios podrían incluir importantes exoneraciones o la aplicación de tasas impositivas diferenciadas, medidas que estarán sujetas a las normativas y reglamentaciones específicas que determine la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT).


