La principal demanda de los productores para conquistar los mercados internacionales de mayor valor fue clara: el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa.
Hugo Schaffrath, presidente de la Granja San Bernardo, establecimiento visitado por el mandatario este martes, detalló el salto cuantitativo que ha dado el sector. Según explicó, Paraguay cerró el 2025 con una faena de un millón de cerdos, logrando exportar más de 21.000 toneladas entre carne y subproductos.
Sin embargo, el horizonte para la próxima década es aún más prometedor. Schaffrath aseguró que para el 2033 el volumen de exportación se multiplicará por doce, alcanzando las 250.000 toneladas. “Este número no es solo un sueño; es un hecho al que vamos a llegar”, aseveró con firmeza el empresario.
El impacto económico y la barrera sanitaria
Las proyecciones indican que, en apenas siete años, la cadena porcina podría inyectar unos USD 1.400 millones a la economía paraguaya. No obstante, el gremio advirtió que el acceso a los mercados prémium, hoy limitado por el estatus sanitario de vacunación, es la clave para un crecimiento exponencial.
De lograrse el cese de la vacunación contra la aftosa exigido por los compradores de élite, Paraguay podría generar ingresos adicionales por USD 600 millones, elevando el potencial del sector a niveles históricos.


