La situación climática en el distrito de Puerto Pinasco ha alcanzado niveles críticos tras registrarse acumulados de lluvia superiores a los 400 mm, dejando a gran parte del territorio completamente anegado.
El intendente local, Pedro Recalde, informó que aproximadamente 700 familias se encuentran aisladas debido a que los 300 kilómetros de caminos de terraplén que conectan la zona están totalmente alineados por el agua. Según el jefe comunal, el 70% de la población sufre los efectos de las inundaciones que cortan toda vía de comunicación terrestre. Esta entrevista fue emitida por el programa Espresso Informativo a través de La Tribu 650 AM.
Aislamiento prolongado en las aldeas indígenas
El drama humano se concentra en las 19 aldeas que conforman la comunidad indígena La Patria I, además de los asentamientos de Los Laicos, Los Laicos Guasu, San Fernando y la denominada Nueva Mesa.
Si bien el municipio logró coordinar la llegada de provisiones hasta un punto logístico, el resto del trayecto depende exclusivamente de un helicóptero para realizar el transbordo de alimentos.
El intendente subrayó que estas familias llevan más de 15 días esperando una respuesta efectiva, sobreviviendo en condiciones de extrema precariedad mientras los cauces de los arroyos continúan desbordados.
Falta de insumos en los depósitos de la SEN
A pesar de las gestiones realizadas hace dos semanas, la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) ha manifestado dificultades para concretar la asistencia debido a un déficit de provisiones en sus depósitos. Recalde mencionó que la respuesta oficial apunta a que los recursos están siendo destinados a otras zonas críticas como Alto Paraguay, Martínez y Boulognes. Esta falta de stock institucional deja desprotegidas a unas 12 comunidades que aún no han recibido kits básicos, agravando la situación de las familias que no tienen reservas de alimentos por su economía de subsistencia diaria.
Paralización de la actividad laboral en el campo
El fenómeno meteorológico no solo destruyó la infraestructura vial, sino que también paralizó el motor económico de la zona latina en Colonia Ceibo, Tupa Serendá y el casco urbano de Puerto Pinasco.
Al no ser caminos de todo tiempo, el tránsito de vehículos pesados y livianos es nulo, impidiendo que los pobladores realicen sus labores de campo o accedan a “changas” para generar ingresos.
El jefe comunal advirtió que el río Paraguay sigue subiendo de nivel por las lluvias registradas en el norte, lo que anticipa un empeoramiento de la situación para las familias que viven en las zonas ribereñas.
Inseguridad alimentaria y falta de agua potable
La precariedad se extiende al consumo de agua, ya que gran parte de los pobladores depende de tajamares y tanques de almacenamiento que hoy se ven amenazados por la contaminación de las aguas superficiales.
Los líderes indígenas y los padres de familia han agotado lo poco que tenían para el consumo diario, enfrentando una crisis que el municipio no puede paliar con sus recursos limitados. El intendente Pedro Recalde reiteró que se encuentran en estado crítico y que el compromiso de asistencia de la SEN para el inicio de esta semana sigue sin materializarse de forma concreta en el territorio.


