La problemática de los migrantes en Paraguay requiere un abordaje que trascienda la asistencia humanitaria para convertirse en una política de seguridad nacional.
El senador Eduardo Nakayama sostuvo que el país carece de una legislación moderna que facilite la integración productiva de extranjeros y proteja a los compatriotas en el exterior.
Nakayama enfatizó que la falta de trazabilidad y control genera informalidad, exponiendo a los sectores vulnerables a redes de trata y explotación. Estas declaraciones fueron realizadas en el programa Tribu Nativa por La Tribu 650 AM.
Crisis migratoria y el convenio de tercer país seguro
El reciente acuerdo con Estados Unidos sobre el traslado de refugiados puso en evidencia la fragilidad de las instituciones paraguayas para gestionar crisis migratorias.
El legislador aclaró que, aunque el país es fundador del derecho de asilo, no puede convertirse en un depósito de personas sin un filtrado de seguridad riguroso.
El parlamentario explicó que el convenio busca compartir la carga internacional, pero subrayó que Paraguay debe mantener su soberanía para rechazar a quienes posean antecedentes penales o representen un riesgo para la paz interna.
Integración productiva y protección de remesas
La migración debe ser analizada como una variable económica capaz de potenciar el desarrollo si se gestiona bajo la legalidad.
El senador propuso fomentar el retorno de talentos y proteger las remesas que envían los paraguayos desde el extranjero, dotándolos de una asistencia consular real y jurídica.
Para el legislador, el trato que el Estado brinde a los extranjeros en territorio nacional será el espejo del respeto que reciban los paraguayos en países como España o Estados Unidos.
Candidatura presidencial para la reforma estructural
Ante el escenario de crisis institucional, Eduardo Nakayama confirmó su candidatura a la presidencia de la República para el periodo 2028.
Su proyecto político se centra en la modernización del sistema electoral y la garantía de una seguridad jurídica que atraiga inversiones.
El senador argumentó que su formación técnica y experiencia legislativa le permiten liderar un cambio que elimine el clientelismo y priorice la eficiencia en la administración pública.
El Partido de la Libertad como plataforma de unidad
La construcción de su candidatura se apoya en el nuevo Partido de la Libertad, una nucleación que busca aglutinar a sectores independientes y liberales bajo un modelo de gestión digital.
Nakayama sostuvo que la unidad opositora debe basarse en un acuerdo electoral pragmático, utilizando encuestas auditadas para elegir al mejor posicionado contra el oficialismo.
Esta plataforma pretende romper el bipartidismo tradicional y ofrecer una opción de centro-liberal enfocada en el desarrollo económico y la transparencia estatal.
Lucha contra la informalidad y trata de personas
La ausencia de políticas migratorias claras facilita el crecimiento de la economía subterránea y el tráfico de personas en zonas fronterizas.
El legislador denunció que la falta de control efectivo permite que grupos criminales operen con impunidad, afectando la imagen internacional del país.
Nakayama propuso una reforma de los organismos de control para asegurar que el Estado recupere el monopolio de la fuerza y garantice el cumplimiento de los convenios internacionales en materia de derechos humanos.
Visión geopolítica y rol de Paraguay en la región
El senador analizó que Paraguay no puede seguir siendo una isla institucional en el Cono Sur y debe adoptar estándares de seguridad similares a los de países desarrollados.
La gestión de la soberanía implica decidir quién ingresa al territorio con criterios de selectividad que beneficien al capital humano nacional. Su visión de gobierno apunta a un Paraguay inserto en el mundo, respetado por su seriedad jurídica y su capacidad de proteger tanto a sus ciudadanos como a quienes buscan refugio legal.
Desafíos del sistema electoral y participación juvenil
El camino hacia el poder requiere enfrentar las trabas impuestas por el oficialismo, como la eliminación de la inscripción automática y las limitaciones al padrón nacional. Nakayama instó a la juventud a involucrarse en la política para revertir las leyes que cercenan la participación democrática. Su campaña se centrará en la movilización de los nuevos votantes, entendiendo que el cambio de rumbo del país depende de la construcción de una mayoría electoral sólida y consciente de sus derechos.
Compromiso con la honestidad y la institucionalidad
Finalmente, el precandidato presidencial reafirmó que su conducta política será el eje de su campaña, basándose en la verdad y el respeto a la Constitución Nacional. Nakayama concluyó que el país necesita un liderazgo que hable sin ambigüedades sobre los problemas de fondo, desde la corrupción hasta la crisis de seguridad. Su objetivo es conformar un gabinete de unidad nacional que ejecute las reformas necesarias para garantizar un futuro de progreso, equidad y respeto absoluto a las leyes de la República.


