El economista César Addario, reconocido internacionalmente por ser asesor financiero del presidente de El Salvador, afirmó que Paraguay atraviesa una etapa clave en la que el posicionamiento internacional del país depende tanto de su desempeño económico como de la conducción política.
En entrevista para La Tribuna sostuvo que el país se presenta ante el mundo como una “isla positiva”, en un contexto regional marcado por inestabilidad e incertidumbre.
Explicó que este escenario no es circunstancial, sino el resultado de un proceso sostenido de decisiones políticas que permitieron consolidar una macroeconomía ordenada.
En ese sentido, destacó que el grado de inversión alcanzado recientemente refleja más de dos décadas de disciplina económica, pero también implica el desafío de sostener reglas claras y previsibilidad.
Addario señaló que la seguridad jurídica se posiciona como un eje estratégico en esta etapa.
Indicó que los capitales internacionales buscan entornos donde exista respeto a las normas y confianza en las instituciones, por lo que advirtió que cualquier señal de inestabilidad podría impactar en el flujo de inversiones.
En ese marco, sostuvo que Paraguay no solo debe consolidar su imagen externa, sino también fortalecer sus instituciones y garantizar coherencia en las políticas públicas.
Mencionó que el control del déficit fiscal, el manejo responsable de la deuda y la previsibilidad en la gestión son elementos centrales para sostener la confianza internacional.
El economista y asesor también planteó que Paraguay se encuentra en una etapa de definiciones, en la que las reformas estructurales pendientes deben ser abordadas para consolidar el crecimiento.
Señaló que el país no solo debe aspirar a ser observado por el mundo, sino a generar condiciones para que esa atención se traduzca en inversiones concretas.
Crecimiento económico debe trasladarse a toda la estructura
En relación con el crecimiento económico, afirmó que los avances se reflejan en el aumento de inversiones y en el desarrollo urbano, especialmente en Asunción.
Sin embargo, advirtió que el desafío es trasladar ese dinamismo a toda la estructura nacional, lo que requiere continuidad en las políticas y coordinación institucional.
Addario sostuvo que, si Paraguay mantiene la estabilidad macroeconómica y fortalece la seguridad jurídica, puede proyectarse en las próximas décadas como una de las economías más relevantes de América Latina.
Indicó que el país cuenta con condiciones favorables, pero que el resultado dependerá de la capacidad política para sostener el rumbo.
Finalmente, enfatizó que el desarrollo no es inmediato, sino un proceso que se construye sobre bases sólidas. En ese sentido, remarcó que la articulación entre política y economía será determinante para consolidar el crecimiento y posicionar al país en el escenario regional.

