El gobernador de Guairá, César Sosa, sostuvo que el programa de alimentación escolar Hambre Cero se ejecuta con controles en todas sus etapas y rechazó las acusaciones de supuestas irregularidades en su implementación.
Según explicó, existe un proceso “gigantesco” tanto en el plano operativo como administrativo para garantizar el funcionamiento del programa.
En ese esquema, detalló que intervienen distintos niveles de control que van desde la emisión de órdenes por parte de la Gobernación hasta verificaciones en las instituciones educativas.
Sosa indicó que “hay un mundo de gente controlando”, al referirse a la estructura de supervisión que acompaña la ejecución del plan.
Señaló que, además de los mecanismos internos, se realizan verificaciones en las escuelas a través de directores y otras instancias vinculadas al seguimiento del servicio.
En relación con cuestionamientos sobre la calidad y el pago de los alimentos, el gobernador aclaró que el sistema establece que los desembolsos se realizan por plato servido y no por volumen de producción.
De acuerdo a su explicación, esto forma parte de los criterios administrativos definidos para la ejecución del programa.
Respondió a rumores de “malversación”
El jefe departamental también respondió a las declaraciones de legisladores que habían mencionado presuntas irregularidades. Sosa sostuvo que, en caso de contar con pruebas, estas deben ser presentadas ante el Ministerio Público.
“Si tiene alguna prueba, que denuncie en la Fiscalía”, expresó, al tiempo de señalar que afirmaciones sin sustento pueden generar confusión sobre el funcionamiento del programa.
También aclaró que si realmente existían falencias, la Cámara de Diputados no hubiera resuelto devolver los fondos a las gobernaciones de Concepción y Alto Paraná. Sin embargo, en su última sesión, optaron por la restitución como “voto de confianza”.



