El ministro del Interior, Enrique Riera, fijó postura sobre el clima interno del oficialismo y apuntó a sectores que, en medio del escenario político, impulsan discursos que, según afirmó, responden más a la búsqueda de protagonismo que a una construcción política consistente.
Riera cuestionó a dirigentes que intentan instalar posiciones sin respaldo en su gestión previa.
Sostuvo que no corresponde que actores sin resultados pretendan marcar el rumbo y planteó que la legitimidad en la función pública se sustenta en la coherencia entre trayectoria y discurso.
Interpretó que estas conductas responden a una lógica de oportunidad, en la que ciertos actores (sin dar nombres) buscan instalarse en el debate público mediante declaraciones que no necesariamente aportan claridad ni cohesión.
El ministro también cuestionó el intento de capitalizar momentos internos para obtener ventaja política.
En su análisis, sostuvo además que existe una lectura equivocada sobre la situación interna del oficialismo. Indicó que no se trata de una disputa entre sectores, sino de interpretaciones individuales que buscan instalarse en un escenario más amplio.
Cambios son naturales y se hacen para mejorar
También se refirió a los ajustes dentro del Gobierno encabezado por Santiago Peña, defendiendo los cambios como parte del funcionamiento institucional y explicó que las modificaciones en el equipo responden a criterios de mejora y no a reacciones frente a crisis o presiones.
“Los cambios en democracia deben entenderse como mecanismos de fortalecimiento de la gestión y no como decisiones destinadas a desplazar responsabilidades”, afirmó.
El ministro planteó que la dinámica gubernamental se asemeja a la de un equipo en constante evaluación, donde algunos actores deben salir y otros ingresar para optimizar el rendimiento.
Bajo ese enfoque, sostuvo que los movimientos dentro del Ejecutivo buscan consolidar resultados y no encubrir situaciones.
Por su parte, el senador Silvio Ovelar abordó la situación interna de Honor Colorado y rechazó la existencia de una fractura. Afirmó que las diferencias forman parte de un proceso de ajuste político orientado a mejorar la gestión.
El legislador sostuvo que las críticas internas son necesarias y contribuyen a fortalecer el funcionamiento del bloque oficialista. En ese sentido, definió el momento como una etapa de “medidas correctivas” más que de conflicto estructural.
Tensiones son parte de la dinámica electoral, afirma senadora
Las tensiones dentro de Honor Colorado, especialmente en Asunción, fueron relativizadas por la senadora Lizarella Valiente, quien las ubicó dentro de la dinámica propia de un proceso electoral en marcha.
La legisladora sostuvo que este tipo de fricciones no debe interpretarse como una crisis, sino como parte del reacomodo natural de los equipos políticos de cara a las elecciones municipales.
Señaló que la competencia entre candidatos, particularmente a concejalías, implica la construcción de estructuras territoriales y la búsqueda de respaldo ciudadano, lo que genera diferencias visibles en el escenario interno.
En ese sentido, afirmó que la política es dinámica y que, en contextos electorales, es habitual que los distintos actores intenten posicionarse con propuestas propias. Consideró que este proceso incluso refleja un funcionamiento democrático activo, donde las candidaturas se consolidan a partir de la competencia y la definición del electorado.
La senadora descartó cualquier posibilidad de apartarse del movimiento y reafirmó su pertenencia a Honor Colorado, al que definió como un espacio amplio dentro del Partido Colorado. Consideró que las diferencias con algunos actores no constituyen un motivo suficiente para abandonar el bloque.

