En un cambio sin precedentes, la actual administración estableció la eliminación completa de las tasas de interés para las madres jefas de hogar, facilitando significativamente el proceso de titulación de tierras. Esta medida ha generado un impacto inmediato y notable, ya que hoy en día, 6 de cada 10 títulos de propiedad entregados por el Indert corresponden a mujeres, una cifra que contrasta drásticamente con la realidad de hace apenas dos años y medio, cuando las mujeres representaban una minoría entre los beneficiarios.
Esta política estatal no solo busca garantizar el derecho a la propiedad de la tierra para las mujeres rurales, sino que también promueve su desarrollo integral. Actualmente, el 60% de los títulos de propiedad de los lotes de la reforma agraria están en manos de jefas de hogar, revirtiendo la tendencia histórica donde los hombres eran los más favorecidos por las políticas agrarias.
El Indert, en un trabajo coordinado con otras instituciones del Estado, busca asegurar que, con el título de propiedad en mano, las mujeres beneficiarias no solo aseguren un patrimonio para sus familias, sino que también garanticen la soberanía y seguridad alimentaria, accedan al desarrollo productivo y cuenten con servicios básicos e infraestructura adecuada en sus comunidades.


