Los organismos de inteligencia del Gobierno Nacional confirmaron que las facciones remanentes del grupo terrorista Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) han migrado sus operaciones hacia el departamento de Canindeyú. El ministro de Defensa Nacional, el Gral (R) Oscar González, explicó que si bien el grupo se encuentra disminuido numéricamente, mantiene su peligrosidad y capacidad de extorsión en la zona norte del país. González precisó que, tras 42 días del secuestro del colono Almir de Brum, los datos recabados por el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) indican que el compatriota sigue con vida. Espresso Informativo por La Tribu 650 AM.
Las fuerzas de seguridad basan esta afirmación en análisis del Batallón de Inteligencia Militar (BIMI) y el departamento antisecuestro de la Policía Nacional. El secretario de Estado señaló que se han localizado indicios físicos, como fosas de campamentos temporales y artefactos explosivos con características propias de la organización criminal. Sin embargo, aclaró que otros hechos delictivos recientes, como el robo de grandes cargamentos de carne, no pueden atribuirse directamente a este grupo armado mediante los informes de inteligencia actuales.
Operaciones quirúrgicas para preservar la vida del rehén
La estrategia actual de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) prioriza el sigilo para evitar desenlaces fatales durante eventuales contactos con los captores. González subrayó que no se realizarán incursiones frontales o atropellos a ciegas, ya que el objetivo es una liberación mediante operaciones quirúrgicas basadas en información de inteligencia verificada.
El titular de la cartera de Defensa Nacional recordó que, históricamente, el EPP ha tardado hasta dos meses en establecer una comunicación formal con los familiares, utilizando el silencio como una herramienta de guerra psicológica para desgastar a los allegados y a las autoridades de seguridad.
El golpe financiero mediante la erradicación de cultivos
Paralelamente a la búsqueda del secuestrado, el CODI intensificó la destrucción de plantaciones de marihuana en el norte, logrando un perjuicio económico estimado en 500 millones de dólares.
El titular de Defensa calificó este trabajo como fundamental para asfixiar la logística de los grupos criminales que cohabitan en la zona. González afirmó que los integrantes del EPP han abandonado cualquier fachada idealista para aliarse directamente con narcotraficantes, actuando como delincuentes comunes que lucran con el tráfico de sustancias para financiar su estructura operativa bajo el amparo de la ilegalidad.
Sistema de recompensas y apoyo a la población civil
Para dinamizar el flujo de información ciudadana, el Ministerio de Defensa Nacional prepara una nueva campaña de distribución de volantes desde helicópteros en localidades focalizadas.
El sistema ofrece recompensas que varían entre 200 millones y 1.000 millones de guaraníes, dependiendo de la relevancia de los datos aportados para localizar a los cabecillas o al rehén. González destacó que estas iniciativas han demostrado ser útiles en operativos anteriores, generando un aumento en los reportes de inteligencia que actualmente son procesados bajo absoluta reserva para no entorpecer los procedimientos en curso.
Coordinación interinstitucional ante el caso Sebastián Marset
Respecto a las informaciones que surgen desde el exterior sobre el narcotraficante Sebastián Marset, el general retirado indicó que existe una coordinación permanente entre el Ministerio del Interior, la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) y Defensa.
No obstante, recalcó que se ha designado al ministro Jalil Rachid como la única voz autorizada para emitir juicios de valor sobre el tema, con el fin de mantener la unidad de información del Poder Ejecutivo. El ministro concluyó reiterando el compromiso de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el crimen organizado y la protección de la soberanía en puntos críticos del territorio nacional.


