En declaraciones en La Pelu, programa de La Tribu 650 AM, la exsenadora Kattya González puso el foco en el punto que, a su criterio, ordena toda discusión sobre la oposición: el respeto a la Constitución Nacional y a la democracia como sistema.
Desde ahí, planteó que la unidad no puede construirse solo desde lo electoral, sino a partir de un acuerdo político claro.
Hay que buscar un punto de partida común
La referencia central es el modelo de país. Para Kattya, cualquier articulación debe sostener la democracia representativa, la separación de poderes y el voto universal.
Ese marco no queda sujeto a negociación dentro de un eventual acuerdo.
Sobre esa base, la unidad deja de ser una suma de sectores y pasa a depender de coincidencias concretas en el funcionamiento del Estado y en las reglas del sistema político.
En ese escenario aparece la figura de Paraguayo Cubas. La diferencia se ubica en el tipo de modelo que se plantea.
Según lo expuesto, existen posturas que apuntan a cambiar el sistema actual por esquemas alejados de la democracia, incluso con referencias a formas de conducción más cercanas a regímenes de tipo autoritario.
Ahí es donde se ubica la necesidad de diálogo. La conversación no apunta a sumar votos, sino a definir si hay o no coincidencia en sostener el sistema democrático.
El planteamiento es concreto: establecer un ideario donde quede claro qué se respeta y bajo qué reglas se va a competir.
Unidad o competencia
Si ese acuerdo no se logra, el escenario cambia. La oposición deja de funcionar como un bloque y pasa a disputar entre sí. En ese caso, cada sector tendrá que presentar su propuesta y explicar qué modelo ofrece.
La alternativa que se busca evitar es una oposición fragmentada, donde la definición quede en manos del electorado entre proyectos distintos sin un punto en común.
El desafío de ofrecer una alternativa
En relación con el caudal electoral de Cubas, que superó los 500.000 votos en la última elección, la lectura se centra en la falta de una propuesta opositora consolidada.
La discusión no pasa por esos votantes, sino por la capacidad de construir una alternativa clara.
El planteamiento apunta a ordenar ese escenario, o se logra un acuerdo sobre principios democráticos y una propuesta común, o la disputa se dará entre sectores diferenciados, con modelos en competencia y sin una unidad política definida.
Un legislador no puede ser facilitador de la narcopolítica
- Kattya González abordó también la existencia de la narcopolítica y el caso de Líder Amarilla, señalando que tiene un peso importante en la configuración del Congreso Nacional.
- Considera grave que políticos mantengan contacto con personas involucradas en esquemas de envío de drogas.
- En el caso de Líder Amarilla, dijo que hay menciones en la carpeta fiscal sobre reuniones con Luis Servián, acusado de intentar enviar cocaína a Europa.
- La exsenadora enfatizó que, aunque las responsabilidades son individuales, es un indicio preocupante que un senador activo opere para que un funcionario luego involucrado en narcotráfico, y se reúna con él antes de un envío de drogas.
Fiscalía debe investigar sin distinciones
- La exsenadora destacó que la Fiscalía tiene la responsabilidad de determinar si el contacto fue casual o si existía un relacionamiento más allá.
- Espera transparencia y explicaciones de los involucrados, sin enojos, para asegurar que no se protegen esquemas criminales y que la persona que ejerce una representación dentro de la Cámara no está protegiendo ningún tipo de esquema criminal.


