La Cámara Alta prevé tratar en la sesión de hoy la reforma de la denominada caja parlamentaria. El presidente del Congreso, Basilio Núñez, adelantó que existe acompañamiento al artículo que elimina el financiamiento estatal, lo que implicaría una transformación estructural del sistema vigente.
Según explicó, al suprimirse ese componente se abre la posibilidad de que el esquema evolucione hacia una modalidad autónoma o privada, bajo figuras como fondos o mutuales.
Núñez señaló que, en ese escenario, la caja parlamentaria podría reorganizarse sin recursos públicos directos, aunque advirtió que aún deben evaluarse aspectos operativos, como la situación de los funcionarios administrativos vinculados al sistema.
Rediseño del sistema previsional
El planteamiento de eliminar el aporte estatal modifica el carácter de la caja parlamentaria hacia un modelo con mayor autonomía financiera.
El titular del Congreso sostuvo que, con este cambio, los legisladores podrían estructurar mecanismos alternativos de previsión, aunque aclaró que la transición requerirá ajustes normativos adicionales que aún deben ser analizados.
Otro de los puntos en análisis es la edad mínima para acceder a la jubilación. De acuerdo con lo conversado en comisión, la propuesta apunta a elevarla hasta los 60 años, en contraste con los 55 años contemplados en la versión aprobada por la Cámara de Diputados.
Además, se encuentra en discusión la tasa de sustitución, es decir, el porcentaje del ingreso que se percibirá como haber jubilatorio. El proyecto figura en el punto 10 del orden del día y, hasta el momento, se prevé su tratamiento con modificaciones en ambos aspectos mencionados.

