El estudio señala que el país registró 391 homicidios en el 2025, frente a los 477 casos reportados en el 2024, lo que permitió una disminución de la tasa a 6,1 homicidios por cada 100.000 habitantes. Este indicador posiciona a Paraguay entre las naciones con menores niveles de violencia letal en la región.
Asimismo, el informe detalla la evolución de este indicador en los últimos años. En el 2023, la tasa fue de 7,3 homicidios por cada 100.000 habitantes, mientras que en el 2024 se ubicó en 7,5. En el 2025, en tanto, se registró una baja significativa hasta alcanzar los 6,1, evidenciando una tendencia a la reducción.
Los datos reflejan un escenario más favorable en términos de seguridad, aunque el análisis se centra específicamente en la violencia homicida, uno de los principales indicadores utilizados a nivel internacional para medir la seguridad en los países.
Precisamente, uno de los ejes centrales de la actual administración es el fortalecimiento de la seguridad. En recientes declaraciones, el presidente Santiago Peña destacó que la inversión en este ámbito responde a una visión de largo plazo, en la que proteger al ciudadano también constituye una política social, especialmente para los sectores más vulnerables que dependen del servicio público.
En ese sentido, recordó que desde el inicio de su gestión se adoptaron decisiones estructurales orientadas a robustecer la institución policial, incluyendo la formación de nuevos agentes y la ampliación de unidades operativas, en un contexto de crecimiento del país que demanda mayores capacidades de respuesta. El mandatario subrayó que el objetivo es consolidar una Policía más preparada, mejor equipada y cercana a la ciudadanía, capaz de garantizar condiciones de seguridad para el trabajo, el estudio y la vida cotidiana.


