En un emotivo acto que entrelazó la memoria histórica, la hermandad regional y la música popular, la Cámara de Diputados de la Nación otorgó este martes la Orden Nacional al Mérito Comuneros a la reconocida cantautora y activista argentina, Teresa Parodi.
Esta distinción, la máxima honorífica concedida por la Cámara Baja, reconoce su inquebrantable compromiso con la cultura latinoamericana y su profundo lazo con el Paraguay, inmortalizado en su icónica obra musical.
Un galardón en una fecha emblemática
El reconocimiento a Parodi cobra un matiz doblemente histórico. Por un lado, coincide con su regreso a tierra guaraní para la inauguración oficial de una escultura monumental dedicada a “Pedro Canoero”, que tendrá lugar el próximo 27 de marzo de 2026 en la costa del lago Ypacaraí, en San Bernardino.
Por otro lado, la ceremonia se llevó a cabo un 24 de marzo, Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia en Argentina. La artista no dejó pasar por alto el peso de esta fecha:
“Es un alto honor para mí recibir este reconocimiento. Porque de verdad es un día trascendente en la historia de mi país. Es la primera vez que no estoy un 24 de marzo, porque siento que cada uno de nosotros en la Argentina debe estar de pie en esa plaza recordando el genocidio y diciendo a viva voz: nunca más. Pero el amor que percibo. Me hizo estar este día tan especial con ustedes”.
La verdadera historia de Pedro Canoero
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada fue cuando la cantautora correntina compartió, con lujo de detalles, la inspiración detrás de su himno litoraleño. La canción nació tras una visita al festival del Lago Ypacaraí, a partir del encuentro fortuito con un botero local.
“Pedro Canoero es de aquí. Es paraguayo”, reveló Parodi. “La última imagen que me llevé de ese festival fue la mano de Pedro desde la canoa saludándome. Mientras estuvimos en la canoa, él me empezó a hablar de su vida, del paisaje. Y por un momento sentí que ese hombre estaba tan identificado con su lugar, era tan parte de él, que humanizaba enormemente ese paisaje y me emocionó hasta las lágrimas”.
La artista relató cómo aquel hombre le ofreció un mate preparado en su humilde embarcación y cómo, durante el vuelo de regreso a Buenos Aires, compuso la letra y la melodía al unísono. “La escribí con el corazón y la cabeza. Quizás Pedro, que no sé dónde está, que no sé si vive, fue el motor que hizo que hoy estuviéramos aquí reunidos celebrando nuestra cultura”.
Para concluir su discurso, Parodi destacó que el arte es el “puente amoroso que no va a dejar ningún pueblo de transitar nunca”, y rindió homenaje a los grandes artistas paraguayos que marcaron su vida y trayectoria, entre ellos Herminio Giménez, de quien fue cantante en la Orquesta Folklórica de Corrientes bajo su dirección; Óscar Cardozo Ocampo, a quien definió como un “amigo entrañable del alma” y pieza clave en los arreglos de su primer disco; Elvio Romero, que para ella fue el gran poeta paraguayo con el que cultivó una “amistad preciosa” y de quien llegó a musicalizar un poema, así como Ricardo Flecha, el reconocido intérprete con quien ha compartido escenarios y proyectos a lo largo de su carrera popular.
La distinción a Teresa Parodi trasciende lo estrictamente musical; es un acto de justicia histórica hacia una artista que supo capturar, respetar y universalizar la esencia de la cultura guaraní y el paisaje paraguayo.






