El canciller nacional, Rubén Ramírez, informó que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, realizará una visita oficial a Paraguay, mientras que el mandatario Santiago Peña viajará próximamente al vecino país. Aunque no precisó fechas, adelantó que ambos encuentros se concretarían durante el primer semestre del año. Asimismo, señaló que en la reunión del pasado domingo en Campo Grande, los jefes de Estado instruyeron a sus equipos avanzar con “mayor rapidez” para cerrar el acuerdo en el menor tiempo posible.
En ese sentido, destacó que la relación bilateral atraviesa un momento positivo, con una agenda amplia y constructiva. Además, confirmó que el jefe de Gabinete Civil de la Presidencia, Javier Giménez, encabeza las negociaciones por Paraguay, y aseguró que el proceso avanza con estrategia, previsibilidad y en armonía con Brasil, con miras a alcanzar un acuerdo beneficioso para la binacional, este año.
Al respecto, el ministro Giménez resaltó que hay una convergencia de ideas y una visión compartida entre los presidentes, y que el esfuerzo de los equipos técnicos es “bajar al decimal” esas coincidencias.
Recordó que el Anexo C establece la fórmula que utiliza la entidad para definir la tarifa de la energía, y señaló que la deuda fue saldada tras 50 años, lo que abre un nuevo escenario sobre el cual ambos países deben decidir cómo avanzar. En ese contexto, explicó que Itaipú debe cubrir sus costos operativos, incluidos los vinculados a la producción, el pago de royalties por el uso de las aguas y los gastos de responsabilidad socioambiental.
Asimismo, el alto funcionario estatal enfatizó que los recursos generados por la binacional se están utilizando de manera estratégica e inteligente para fortalecer la seguridad y financiar otras políticas públicas priorizadas por el Ejecutivo.
En otro momento, señaló que Itaipú cumple un rol preponderante, ya que los excedentes generados a partir de la reciente negociación de la tarifa están siendo utilizados de manera eficiente en áreas prioritarias. Destacó que estos recursos permiten fortalecer distintas políticas públicas y contribuir al desarrollo nacional.
Por otro lado, el ministro indicó que la discusión en torno a la revisión del Anexo C también pasa por definir cómo posicionar a ambos países en este nuevo escenario.
Subrayó que el objetivo de Itaipú no se limita a generar y comercializar energía, sino que, a través de esa función, busca impulsar el desarrollo, mediante la reinversión de excedentes provenientes de gastos socioambientales en proyectos estratégicos.
Tras 50 años, la revisión del Anexo C se da en un escenario completamente distinto, marcado por el progresivo fin de la abundancia energética en Paraguay. Históricamente, el país contó con excedentes que eran cedidos a Brasil, pero proyecciones de la ANDE advierten que esta situación podría revertirse en unos ocho años, debido al sostenido crecimiento de la demanda interna, que ronda entre el 16% y el 18%. Este nuevo contexto obliga a replantear el uso de los recursos de Itaipú, orientando los fondos de responsabilidad socioambiental hacia inversiones estratégicas en nuevas fuentes de generación, sentenció Javier Giménez.
Diferencias fortalecen aún más el diálogo
El presidente de la República, Santiago Peña, comentó que el domingo compartió toda la tarde con su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ocasión en la que reafirmaron los lazos históricos entre ambos países. En ese contexto, cuestionó que en ocasiones se proyecte una imagen de confrontación, al señalar que “muchas veces los medios de comunicación tratan de mostrar diferencias que no reflejan la realidad”.
El mandatario sostuvo que, si bien pueden existir opiniones o visiones distintas, esto responde al compromiso de cada líder con su país. “Yo por Paraguay, él por Brasil, y eso no debería ser motivo de preocupación”, afirmó, destacando que estas diferencias deben fortalecer el diálogo y el trabajo conjunto en favor del desarrollo nacional.


