En un anuncio que busca marcar un precedente ante la reciente declaración de austeridad económica, el presidente del Congreso Nacional, Basilio Núñez, comunicó este lunes su renuncia indeclinable a la bonificación mensual que percibe, la cual ronda los G. 21 millones. La medida se hará efectiva por el resto de su mandato y viene acompañada de un proyecto de ley que pretende eliminar estas asignaciones para todos los cargos de conducción política y técnica en los tres poderes del Estado.
Durante la entrevista que brindó a los medios de comunicación, Núñez reconoció que, aunque estas asignaciones presupuestarias son legales y están vigentes por decreto desde 2018, el escenario actual exige otra postura. “Hoy el problema no es que sea legal o no, es un problema político y ético en el contexto de una economía de guerra. Si le estamos pidiendo un esfuerzo a la ciudadanía, tenemos que empezar a hacer el esfuerzo nosotros mismos”, mencionó
<b>Alcance del proyecto de ley</b>
Acompañado por el senador Juan Carlos Galaverna y otros colegas, Núñez explicó que la iniciativa legislativa suprimirá durante todo el ejercicio fiscal 2026 el pago de bonificaciones, cualquiera sea su denominación, para los funcionarios públicos de alto rango.
<b>Redirección de fondos a salud y educación</b>
Al ser consultado sobre el destino de los recursos ahorrados, el presidente del Congreso indicó que la intención es dialogar con el ministro de Economía y Finanzas (MEF) Carlos Fernández Valdovinos, para redireccionar estos fondos hacia sectores sensibles y urgentes. Mencionó específicamente la posibilidad de destinarlos a cubrir deudas por medicamentos, así como a fortalecer las áreas de salud y educación.
Si bien evitó dar una cifra exacta sobre el ahorro total que esto representaría para el Estado, Núñez desmintió los rumores que hablaban de unos 400 millones de dólares, calificando esa cifra de “imposible”.
<a href="https://www.latribuna.com.py/etiqueta/economia-de-guerra/" target="_self" rel="" title="https://www.latribuna.com.py/etiqueta/economia-de-guerra/"><b>“Economía de guerra”</b></a>
Al ser cuestionado sobre por qué esta decisión se toma recién ahora, tras las recientes críticas ciudadanas y publicaciones periodísticas, el titular del Congreso argumentó que el panorama económico sufrió un giro drástico recientemente.
“En 2025 el panorama que pintaba el propio ministro de Economía era muy alentador. Ahora, el 2026 es desalentador y la economía de guerra se anunció recién este mes”, explicó Núñez. “Nosotros nos ceñíamos a la ley, pero ahora damos un paso al frente y proponemos este proyecto. Ajustarnos los cinturones nosotros también”, concluyó.


