El diputado Rodrigo Gamarra cuestionó el uso de la pérdida de investidura tras el rechazo del Senado al pedido de expulsión de Javier “Chaqueñito” Vera, y advirtió que la figura no puede aplicarse sin base jurídica comprobada.
Gamarra remarcó que la Constitución establece condiciones claras para aplicar la pérdida de investidura, entre ellas la existencia de hechos concretos como el tráfico de influencias.
En ese sentido, insistió en que no se puede utilizar esta herramienta para sancionar conductas consideradas inapropiadas desde lo político o lo social. “La pérdida de investidura no está para castigar a los maleducados o a los que no saben hablar”, expresó.
También agregó que las críticas hacia un legislador no son suficientes para removerlo del cargo si no existen pruebas. El legislador alertó que ampliar los criterios de aplicación puede derivar en decisiones arbitrarias dentro del Congreso.
Afirmó que la figura debe mantenerse como un mecanismo excepcional y no como una herramienta sujeta a interpretaciones. “Es un disparate abismal”, señaló al referirse a intentos de aplicar la sanción sin sustento legal.

