Las recientes declaraciones del ministro de Economía sobre la necesidad de aplicar una “economía de guerra” han generado un fuerte rechazo en el ámbito legislativo. El diputado Daniel Centurión no escatimó en cuestionamientos y calificó la gestión de Fernández Valdovinos como una “gran decepción”, contrastando el escenario actual con las altas expectativas que rodearon su nombramiento.
Ajustes que llegan “tres años tarde”
El punto central de las críticas del legislador se enfoca en el tiempo de reacción del Gobierno. Para Centurión, hablar de una “economía de guerra” en esta etapa del mandato resulta incoherente frente a la realidad de la ciudadanía.
“No se puede hablar a casi 3 años de mandato de una economía de guerra. Tendría que haber iniciado el gobierno desde el día 1 que asumió, eliminando los gastos superfluos y los groseros privilegios que existen”, aseveró el diputado.
Centurión subrayó que son precisamente estos privilegios de la clase política los que generan “rabia e impotencia” en una ciudadanía que debe esforzarse diariamente para subsistir.
Cuestionamientos a la falta de previsibilidad
Respecto a la baja en la recaudación, argumentada oficialmente no por el volumen de importación y exportación, sino por el impacto de la baja del dólar, el diputado cuestionó severamente la capacidad técnica del equipo de Gobierno.
Centurión recordó que tanto el presidente de la República como el actual ministro de Economía cuentan con un alto perfil técnico, habiendo ocupado cargos estratégicos en el directorio del Banco Central del Paraguay (BCP) y en la ex cartera de Hacienda.
Según el legislador, existían advertencias previas sobre la movilidad del dólar.
“De tener un gobierno de, entre comillas, grandes economistas, se han convertido en una gran decepción. No existió esa previsibilidad”, puntualizó.
Finalmente, el diputado abordó los fuertes rumores de salida que rodearon a Fernández Valdovinos desde el año pasado. Centurión indicó que la permanencia del ministro responde más a una cuestión de imagen que de resultados.
A pesar de que el MEF contó con un apoyo parlamentario sin precedentes para aprobar todas sus iniciativas, el diputado considera que la gestión actual demuestra una gran “fragilidad”. Afirmó que, presuntamente, el ministro fue convencido de no dar un paso al costado para no mostrar flaqueza administrativa.
“Primó otra vez la vanidad y el ego del Gobierno de no mostrar debilidad ante la renuncia del ministro más importante. Al contrario, veo como debilidad que continúen funcionarios que han fracasado en su gestión”, concluyó tajantemente Centurión.


