El proyecto de la modificación y reforma de la Caja Fiscal suscitó varias discusiones en torno al gasto público y la sostenibilidad de las jubilaciones en el sector público.
Entre ellas, la modificación de la caja parlamentaria –la jubilación de los legisladores-, y el aumento de los impuestos al consumo selectivo.
Históricamente, esta es una “bandera” discursiva de sectores opositores como los de corte progresista. Pero en esta ocasión, fue el senador colorado cartista, Silvio “Beto” Ovelar quien se apropió de esta causa.
Asegurar la sostenibilidad
Ovelar, tras la aprobación con modificaciones del proyecto de reforma de la Caja Fiscal, analizó a nivel macro el manejo de la economía estatal y puso en la discusión la necesidad de un aumento en la carga impositiva para “sostener el crecimiento del funcionariado público” y los servicios, a pesar de que el presidente Peña “había dicho una y otra vez que no iba a aumentar los impuestos”.
Sin embargo, el senador, quien preside la Comisión de Hacienda del Senado, argumenta que “si queremos sostener el crecimiento del funcionariado público, la cantidad de policías, la cantidad de personal de blanco para cubrir los nuevos grandes hospitales que se están construyendo, necesitamos mejorar nuestra carga impositiva”.
Considerar la microeconomía
El congresista oficialista propone que, en lugar de aumentar el IVA, se recurra a “los impuestos selectivos de consumo”, señalando que la última reforma impositiva significativa fue entre 2003 y 2004.
Enfatizó que, aunque el Gobierno tiene “impuestos bajos” y una “tasa de presión tributaria de 10% nada más”, lo que los hace aparecer “espectacular” en el exterior, es crucial considerar la microeconomía y las deudas con los proveedores.
En ese sentido, no se opondría a “aumentar impuestos en un futuro no muy lejano” y sugiere que se dirijan a “los sectores que generan mayores recursos”, no a la ciudadanía en general.
Concluyó que es necesario “aterrizar” y ser “desagradablemente sinceros” al analizar la coyuntura actual para sostener los gastos rígidos que aumentan año tras año.
Gobierno rechaza alzar impuestos
El presidente de la República, Santiago Peña, y el director de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), Óscar Orué, confirmaron que el Gobierno no promoverá ningún aumento de impuestos ni una reforma tributaria, en particular para cubrir el déficit de la Caja Fiscal.
En una entrevista reciente, el mandatario fue categórico al rechazar esa posibilidad. “Yo particularmente no estoy de acuerdo con el aumento de los impuestos. Yo sé que esto ha sido también un tema que se ha planteado y se ha discutido. Yo he dicho claramente: mientras yo sea presidente de la República, yo personalmente no voy a plantear ni voy a discutir sobre un aumento de los impuestos”, afirmó Peña.
Mejorar el gasto público
Como alternativa para enfrentar el desafío fiscal, el jefe de Estado señaló que aún existe margen para optimizar el gasto público mediante recortes y mejoras en la gestión.
“Yo creo que todavía hay mucha grasa que cortar dentro de la administración pública, creo que todavía hay muchas ganancias en eficiencia”, sostuvo.
Asimismo, Peña insistió en que el debate sobre una mayor eficiencia en el uso de los recursos debe concentrarse durante la elaboración del Presupuesto General de la Nación (PGN).
PARA ENTENDER MEJOR
- Ovelar pide subir impuestos selectivos para sostener el gasto público.
- Peña y DNIT rechazan cualquier aumento impositivo.
- El Ejecutivo prioriza recortes y eficiencia en el gasto.


