En su tercera sesión ordinaria del año, la Cámara de Diputados analizará la ratificación del Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, un histórico tratado suscrito el 17 de enero de 2026 en Asunción.
El proyecto ya cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores y el texto establece una zona de libre comercio entre ambos bloques, conformados por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, por un lado, y la Unión Europea por el otro, en el marco de las normas de la Organización Mundial del Comercio.
Entre sus principales objetivos destacan la reducción y eliminación progresiva de barreras arancelarias y no arancelarias, la liberalización del comercio de servicios y la apertura de los mercados de contratación pública.
Compromisos y trabajos en conjunto
El acuerdo reconoce expresamente la situación particular de Paraguay como país en desarrollo sin litoral y preserva el derecho soberano de cada parte a legislar en áreas sensibles, como la salud pública, el medioambiente, la educación y la moral pública.
Asimismo, incorpora compromisos específicos en materia de desarrollo sostenible, responsabilidad social empresarial y protección de los derechos laborales.
El tratado posee carácter interino, ya que fue concebido como un puente hacia la plena entrada en vigor del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur, momento en el cual dejará de aplicarse de manera autónoma.
El acápite oficial del documento es el siguiente: “Acuerdo interino de comercio entre el Mercado Común del Sur, la República Argentina, la República Federativa de Brasil, la República del Paraguay y la República Oriental del Uruguay, por una parte, y la Unión Europea, por otra parte”.
Expectativa por inversiones europeas
A criterio del presidente de la Cámara Baja, Raúl Latorre (ANR-Capital), el acuerdo intercontinental representa la posibilidad de que el acuerdo impulse la llegada de inversiones procedentes de Europa hacia los países del Mercosur.
Según explicó, el fortalecimiento de los lazos comerciales con la Unión Europea puede crear condiciones favorables para que capitales europeos incrementen su presencia en la región.
En ese contexto, dijo, Paraguay tendría la oportunidad de atraer nuevas inversiones en sectores relacionados con la producción primaria, la industria y los servicios.
El titular de la Cámara de Diputados señaló que el acuerdo también conlleva implicancias políticas dentro del proceso de integración regional y en la estrategia de posicionamiento internacional del Mercosur.
Consolidación de mercados
De acuerdo con su análisis, la consolidación de este vínculo con la Unión Europea podría reforzar la presencia del bloque sudamericano en el comercio global, al consolidar su rol como actor relevante en las cadenas de valor internacionales y al abrir mayores oportunidades de cooperación económica y tecnológica con uno de los mercados más desarrollados del mundo.
El legislador subrayó además, que, más allá de los beneficios comerciales directos, el tratado interino representa una señal clara de compromiso con la apertura económica y con reglas claras que protegen tanto a los inversores como a los intereses nacionales, lo que a su vez genera mayor confianza entre los potenciales socios europeos.
De esta forma, el acuerdo no solo busca ampliar el acceso a mercados, reflexionó, sino también posicionar al Mercosur y particularmente a Paraguay como destinos atractivos para flujos de inversión productiva a largo plazo.


