La movilización docente en reclamo de mejoras en la Caja Fiscal ha generado un impacto colateral directo en el programa Hambre Cero. El viceministro Carlos París explicó la situación operativa del servicio durante una comunicación con Tribu Nativa por La Tribu 650 AM, señalando que, ante la ausencia de estudiantes en las aulas, la logística de distribución de alimentos se encuentra mayoritariamente suspendida. El funcionario aclaró que esta medida responde a una cláusula de casos fortuitos dentro de los contratos con las empresas proveedoras, la cual permite cancelar la provisión con un día de antelación para evitar el desperdicio de insumos y asegurar que el Estado no pague por raciones no entregadas.
Departamentos con excepciones y atención a comunidades vulnerables
A pesar del paro generalizado, existen zonas geográficas y sectores específicos donde la alimentación escolar se mantiene activa debido a la alta vulnerabilidad de la población. París detalló que, según el relevamiento realizado por el Ministerio de Desarrollo Social, los departamentos de Alto Paraguay, Boquerón, Concepción y algunas zonas de Canindeyú han decidido continuar con la preparación del almuerzo. Esta decisión responde a que en estas latitudes, caracterizadas por una fuerte presencia de comunidades indígenas y familias de peones de estancia en situación de aislamiento, el comedor escolar representa la principal fuente de nutrición diaria para los niños.
La operatividad en estas regiones busca garantizar la seguridad alimentaria incluso si las actividades pedagógicas son mínimas o inexistentes. El viceministro señaló que, en departamentos como Alto Paraguay, la dinámica social obliga a que las escuelas abran sus comedores para que los niños acudan exclusivamente a alimentarse.
En estos casos, las directoras y los administradores de contrato coordinaron con las empresas para que el servicio no se interrumpiera, priorizando el bienestar de los alumnos sobre la coyuntura del conflicto gremial. Esta flexibilidad operativa permite al programa adaptarse a la realidad de cada distrito, asegurando que el presupuesto se ejecute de forma quirúrgica donde la necesidad es más imperante.
Protocolos contractuales y proyecciones ante la huelga
El sistema de gestión de Hambre Cero cuenta con mecanismos de control estrictos para situaciones de inestabilidad como la huelga docente. Carlos París enfatizó que los administradores de contrato monitorean hora a hora el accionar de los gremios y el sindicato de directores para ajustar la logística.
Si un centro educativo reporta que no habrá clases, la empresa proveedora tiene la instrucción de no procesar los alimentos para esa jornada. Este protocolo protege los recursos públicos, ya que el pago a las tercerizadas se realiza estrictamente por ración servida, evitando que el presupuesto destinado a la nutrición infantil se diluya en jornadas de inactividad escolar.
Respecto a la continuidad de la medida de fuerza, el viceministro advirtió que la provisión se reanudará de forma automática en el momento en que los docentes decidan levantar el paro y regresar a las instituciones. Sin embargo, si la huelga se prorroga más allá del tiempo inicialmente anunciado, la suspensión de la alimentación escolar también se extenderá en consecuencia. La coordinación entre el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Ministerio de Desarrollo Social es constante para verificar qué instituciones permanecen abiertas y cuáles se han plegado al 100% a la huelga, permitiendo una reactivación ágil del servicio una vez que se normalice el calendario escolar.
Impacto en el presupuesto y seguridad alimentaria
La interrupción del servicio de almuerzo escolar pone de relieve la dependencia de miles de familias paraguayas del programa Hambre Cero para la nutrición de sus hijos. Para el Ministerio de Desarrollo Social, cada día de paro representa un desafío en términos de seguridad alimentaria, especialmente en las áreas urbanas y la capital, donde el servicio está totalmente paralizado. París reiteró que la institución actúa como un ejecutor de políticas públicas y que, aunque respetan el derecho a la huelga, la prioridad operativa es retomar la provisión lo antes posible para no afectar el desarrollo nutricional de los estudiantes, quienes son los principales perjudicados por la falta de clases.
Finalmente, el viceministro instó a las comunidades educativas a mantenerse informadas a través de los canales oficiales. El ahorro generado por las raciones no servidas durante estos días de huelga permanece en las cuentas del programa y podrá ser redireccionado para fortalecer la cobertura en el futuro o extender los días de provisión según lo permitan las disponibilidades presupuestarias. La vigilancia sobre el conflicto de la Caja Fiscal es permanente desde el Viceministerio, ya que el desarrollo del debate legislativo dicta directamente el ritmo de la alimentación escolar en todo el territorio nacional.


