Se allanó el camino para el tratamiento de uno de los temas más sensibles para las finanzas públicas: la modificación del régimen de la Caja Fiscal. Tras una extensa reunión celebrada en la Cámara de Senadores entre legisladores, ministros del Poder Ejecutivo y representantes del sector docente, el vicepresidente de la República, Pedro Alliana, anunció que el proyecto será tratado en una sesión extraordinaria convocada para mañana miércoles en la Cámara Alta.
El encuentro permitió avanzar hacia un acuerdo mínimo entre los distintos sectores involucrados, lo que habilitó la decisión política de llevar el proyecto al pleno del Senado para introducir una serie de modificaciones consensuadas. La iniciativa cuenta actualmente con media sanción de la Cámara de Diputados y, de aprobarse los cambios propuestos, el texto volverá a la Cámara Baja para su tratamiento previsto para el jueves.
Según explicó el vicepresidente Alliana, el objetivo del Ejecutivo es garantizar que la reforma sea discutida antes de que opere una eventual sanción automática, mecanismo que generó preocupación entre los gremios docentes. Las organizaciones del sector habían manifestado su alerta ante la posibilidad de que el proyecto fuese aprobado sin el estudio de los cambios acordados.
Entre los puntos centrales del entendimiento alcanzado figura el aumento del aporte estatal a la Caja Fiscal. De acuerdo con lo conversado en la reunión, el Estado pasaría a contribuir con un 10% de manera automática una vez promulgada la ley, cifra superior al 3% contemplado en la propuesta original del Ministerio de Economía y Finanzas.
Legisladores sostienen que las modificaciones también permitirían reducir gradualmente el déficit del sistema previsional público, actualmente estimado en unos 380 millones de dólares. Con los ajustes previstos, estiman que el desequilibrio podría descender a menos de 300 millones en el primer año, iniciando un proceso de corrección progresiva en los años siguientes.


