Ante la ofensiva de la delincuencia organizada en entornos digitales y el crecimiento de los delitos financieros vinculados a criptomonedas, el Gobierno inició gestiones con autoridades de Estados Unidos. El objetivo es fortalecer las capacidades de la Policía Nacional en la investigación de ciberdelitos y estructuras económicas ilícitas que operan a través de plataformas tecnológicas.
El ministro del Interior, Enrique Riera, confirmó que el tema fue abordado en una reunión con enviados del Departamento de Estado norteamericano, en la que se analizaron mecanismos orientados a la capacitación de agentes nacionales en áreas sensibles como ciberseguridad, rastreo de transacciones digitales y detección de esquemas de lavado de dinero mediante activos virtuales.
La iniciativa se inscribe en un contexto regional marcado por la expansión de redes criminales que utilizan herramientas tecnológicas para mover recursos ilícitos, ocultar operaciones financieras y coordinar actividades transnacionales. Según explicó el ministro, la complejidad de las modalidades delictivas exige formación especializada y cooperación internacional para fortalecer la respuesta institucional frente a amenazas que ya no se limitan al ámbito físico, sino que se desarrollan en plataformas digitales y sistemas financieros descentralizados.
Las capacitaciones previstas buscarán dotar a los investigadores de herramientas técnicas para analizar operaciones sospechosas, rastrear flujos de dinero y enfrentar nuevas formas de criminalidad que combinan tecnología, logística y redes globales.
Desde el Gobierno sostienen que la cooperación con Estados Unidos apunta a consolidar estrategias en materia de seguridad y a preparar a las fuerzas del orden frente a un fenómeno que crece en el mundo: el uso de internet y de activos digitales por parte de grupos criminales para expandir sus operaciones y evadir los controles tradicionales del sistema financiero.









