El ministro del Interior, Enrique Riera, reafirmó que el Gobierno evalúa mecanismos estratégicos para garantizar la seguridad interna ante la compleja situación internacional marcada por las tensiones entre Emiratos Árabes Unidos, Israel y Estados Unidos.
Las declaraciones se realizaron durante un encuentro en la Asociación de Cónsules del Paraguay, con la presencia de diplomáticos acreditados y autoridades del área de seguridad.
El objetivo principal de la reunión fue exponer los lineamientos estratégicos y los mecanismos preventivos que se están implementando para anticiparse a posibles impactos externos que puedan afectar la estabilidad del país.
Riera explicó que los temas tratados se centraron en la prevención de riesgos vinculados a redes criminales que podrían aprovechar situaciones de inestabilidad internacional.
Como parte de la estrategia, se proyecta la consolidación de comandos tripartitos, especialmente en zonas fronterizas, para fortalecer la coordinación entre instituciones y optimizar el intercambio de información.
La frontera con Argentina fue mencionada como un área prioritaria dentro de estos planes.
El comandante de la Policía Nacional también participó del encuentro, destacando que la cooperación entre la Policía Nacional y el Ejecutivo es constante y necesaria para anticiparse a posibles riesgos.
Resaltó que los operativos y protocolos están diseñados para prevenir la instalación de organizaciones criminales o la utilización del país como plataforma de actividades ilícitas vinculadas a conflictos internacionales.
Por su parte, Carlos Jorge Biedermann, presidente de la Asociación de Cónsules del Paraguay, valoró la participación del ministro y remarcó que la seguridad constituye uno de los temas más importantes para el país.
Señaló que el cuerpo consular mantiene apertura para colaborar en todas las iniciativas que fortalezcan la protección institucional y la tranquilidad pública.
Las autoridades coincidieron en que, aunque Paraguay no forma parte directa de los conflictos internacionales mencionados, la globalización de las redes criminales y los impactos indirectos de estas tensiones obligan a mantener protocolos actualizados, coordinación regional y vigilancia constante.


