La decisión de la Cámara de Senadores de postergar sin fecha el tratamiento del proyecto de ley sobre la Caja Fiscal ha profundizado la desconfianza de los sectores civiles y gremiales. En comunicación con el programa “Espresso Informativo” por La Tribu 650 AM, el dirigente de la Organización de Trabajadores de la Educación del Paraguay (OTEP), Gabriel Espínola, ratificó el inicio de una medida de fuerza que paralizará las actividades educativas a nivel nacional a partir del próximo miércoles 11 de marzo. La movilización surge como una respuesta preventiva ante la posibilidad de que el oficialismo intente un tratamiento sobre tablas que ratifique lo aprobado en la Cámara de Diputados sin considerar las modificaciones propuestas por los docentes.
La dilución de la confianza y el rol del vicepresidente
Para el dirigente gremial, la determinación del Senado fue recibida con sorpresa y malestar, ya que existía un compromiso de debate previo a cualquier sanción definitiva. Gabriel Espínola señaló que el escenario de diálogo que se venía construyendo se diluyó rápidamente, generando una renovada desconfianza entre los educadores. “Lo que venía construyéndose en términos de confianza, como la lluvia de ayer, se diluyó y generó de nuevo desconfianza; tomamos la determinación en resguardo de lo que venimos conversando y para tener una respuesta favorable a lo planteado”, explicó el referente de la OTEP.
La situación se da a pesar de la mediación ofrecida por el vicepresidente de la República, quien se comprometió a encaminar un acuerdo más favorable que la versión de la Cámara Baja. Sin embargo, la falta de articulación interinstitucional y la entrega parcial de datos económicos por parte del Ministerio de Economía han estancado las negociaciones. Ante este panorama, los docentes consideran que el paro es la única herramienta para evitar que el pleno se convierta en comisión y apruebe una ley que afecte parámetros críticos como la edad jubilatoria y los beneficios de salud sin el debido consenso técnico.
Paro nacional y movilizaciones cada miércoles
El esquema de protesta anunciado contempla un cese total de actividades académicas y administrativas para el miércoles 11, medida que se repetirá sistemáticamente cada semana que coincida con la sesión ordinaria de la Cámara Alta. “El miércoles 11 y cada semana se va a estar con una acción gremial en el día de la sesión del Senado, va a ser un paro a nivel nacional de toda actividad educativa y administrativa”, confirmó Gabriel Espínola. El dirigente aclaró que las clases se retomarán los días jueves, pero la movilización será constante hasta que se garantice una mesa de trabajo seria y transparente.
El Estado como “patrón deudor” en la seguridad social
Uno de los puntos centrales del reclamo docente es la ausencia histórica del aporte patronal por parte del Estado hacia la Caja Fiscal. Espínola fue categórico al señalar que este es el principal factor de la crisis financiera que atraviesa el sistema. “El único responsable de la crisis de la Caja Fiscal es el gobierno patrón o el patrón Estado; la única caja que no tiene aporte patronal es la Caja Fiscal”, denunció. Comparó la situación con otros entes como el IPS, la Caja Bancaria o las cajas de las binacionales, donde el empleador cumple con su porcentaje de aporte legalmente establecido.
Asimismo, recordó que Paraguay ha ratificado convenios internacionales de seguridad social que lo obligan financieramente a sostener el sistema. El incumplimiento de estas obligaciones no solo perjudica a los aportantes actuales y futuros, sino que pone en riesgo la calificación crediticia del país. “Paraguay se expone a sanciones si llegara a violar ese convenio, y eso no le conviene a la calificación crediticia que hoy nos tiene en un determinado nivel”, puntualizó el representante de la OTEP, vinculando la estabilidad social con la imagen económica del país en el exterior.
El fantasma de la movilización campesina
Respecto a las versiones que sugieren que el Senado postergó el tratamiento para evitar que la protesta docente coincida con la marcha anual campesina en la capital, Gabriel Espínola reconoció haber escuchado dichos comentarios. Si bien no descartó que el gobierno busque evitar una multitudinaria protesta conjunta de ambos sectores contra la gestión de salud, energía y seguridad social, el dirigente aclaró que aún no existe una convocatoria oficial de la Federación Nacional Campesina para las mismas fechas. No obstante, advirtió que el malestar ciudadano es generalizado ante los constantes apagones y la deficiente prestación de servicios básicos que afectan el bienestar de las familias paraguayas.


