El presidente Santiago Peña brindó un profundo discurso en Cerro Corá. Homenaje al Mariscal Francisco Solano López, sobrevuelo de los Súper Tucanos y el compromiso con el futuro del Paraguay. — A escasos metros del río Aquidabán, donde hace 156 años caía el Mariscal Francisco Solano López, el presidente de la República, Santiago Peña, encabezó este domingo los actos centrales por el Día de los Héroes. Acompañado por la cúpula militar y autoridades civiles, el mandatario pronunció un discurso que conectó la primera proclama de juventud del héroe máximo con su inmolación final, subrayando que la identidad paraguaya está forjada en el heroísmo y el amor a la tierra.
La palabra empeñada desde la juventud hasta el sacrificio final
El jefe de Estado recordó que el compromiso del Mariscal con la independencia fue una convicción de toda la vida. Citó la proclama de López en 1845, cuando con solo 18 años instaba a defender la patria “derramando hasta la última gota de sangre”. Peña enfatizó que 25 años después, el Mariscal cumplió con su promesa en un acto de patriotismo sin parangón en la historia universal.
“Francisco Solano López hizo lo que ningún líder político se animó a hacer: entregar la vida peleando por su nación. Acompañado por 409 soldados dignos de aquel ejército espartano de las Termópilas, demostró que el amor por la independencia lo acompañó hasta el más allá”, expresó el mandatario. Peña resaltó que en este anfiteatro natural de las serranías del Amambay, la frase “¡Muero con mi Patria!” resuena por siglos en el alma de todos los paraguayos.
Cerro Corá como la brújula moral de la identidad nacional
Para el presidente, lo ocurrido en estas tierras regadas con sangre mártir debe orientar el presente y futuro del país. “La memoria nacional no es un ejercicio del pasado, es una brújula. Nos exige estar a la altura de lo que hemos recibido”, afirmó. Peña recalcó que el sacrificio de López, de los soldados de la epopeya y de las valientes residentas no fue en vano, pues hoy el Paraguay se levanta orgulloso y altivo ante el mundo.
“¿Cómo no nos van a temblar de emoción las piernas hoy? ¿Cómo no va a quebrarse nuestra voz ante tantos sentimientos sobrecogedores?”, se preguntó el jefe de Estado, reafirmando que la esencia de la paraguayidad es el heroísmo. “Un país que honra su historia con responsabilidad tiene asegurado su futuro”, sentenció Peña ante la multitud congregada en el sitio histórico.
Un llamado a la unidad y al resurgimiento del gigante
El mandatario señaló que la inmolación de Cerro Corá no es un símbolo de rencor o división, sino un recordatorio de que la sustancia de la nación es la unidad de propósito. Instó a los presentes a construir la grandeza del Paraguay con trabajo honesto y un profundo amor patrio. “El Paraguay es un verdadero milagro americano, un país único cuya historia se escribe en verso antes que en prosa”, dijo citando a José Martí.
Peña fue enfático al declarar que el resurgimiento del país es un mandato irrevocable. “Construyamos ese destino que el Paraguay merece, el de un Paraguay gigante. Recordemos en esta fecha sagrada que debemos ser dignos herederos de ese magno sacrificio, amando y luchando por nuestra patria todos los días”, exhortó el presidente, cerrando su discurso con un estruendoso “¡Viva el Paraguay!”.
Histórico sobrevuelo de los Súper Tucanos en el campo de gloria
Tras las palabras del mandatario, la conmemoración alcanzó su punto de máxima emoción con el desfile cívico, estudiantil y militar. La gran novedad de este 1 de marzo de 2026 fue el épico sobrevuelo, por primera vez en la historia, de las aeronaves Súper Tucano de la Fuerza Aérea Paraguaya sobre el cielo de Cerro Corá.
El rugir de los motores de las nuevas unidades de combate sobre el Altar de la Patria simbolizó la modernización de la defensa nacional y el resguardo de la soberanía. El paso de los aviones sobre el campo donde cayó el Mariscal López fue saludado con ovaciones por los miles de paraguayos presentes, consolidando un cierre de jornada donde el pasado heroico y el futuro de progreso se fundieron en un solo sentimiento de orgullo nacional.


