Este viernes se llevó a cabo la ceremonia de clausura del curso de formación de los nuevos “Bomberos Forestales” de las Fuerzas Armadas, un contingente que se suma a la primera línea de defensa contra los siniestros ambientales. El acto tuvo lugar en la sede del Comando de Infantería de Marina y contó con la presencia de altas autoridades nacionales.
La ceremonia estuvo presidida por el ministro de Defensa Nacional, Oscar González, quien estuvo acompañado por el titular de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Arsenio Zárate. Durante el desarrollo del curso, los militares egresados recibieron un adiestramiento intensivo que incluyó técnicas básicas para el control y combate de incendios forestales, además de capacitación en primeros auxilios.
Durante su intervención, el ministro de Defensa destacó la relevancia que tiene esta preparación para el Estado. Subrayó que la formación de estos nuevos bomberos es una prioridad para el Gobierno debido a que “los incendios crean innumerables inconvenientes, dañan el ambiente y peligra la vida de la gente”.
González hizo especial énfasis en los riesgos inherentes a la labor del bombero forestal. Añadió que, al tratarse de un trabajo de alta peligrosidad, el entrenamiento riguroso es el pilar fundamental para enfrentar emergencias de gran magnitud, donde el fuego se vuelve difícil de contener y las jornadas de combate se extienden por varios días.
Disciplina militar al servicio civil
Para ilustrar la efectividad de la instrucción táctica que reciben las tropas, el secretario de Estado puso como ejemplo el reciente éxito en la búsqueda del niño Tobías. Según explicó, este tipo de resultados se logran porque los efectivos están altamente capacitados y dominan técnicas de despliegue en el terreno.
El ministro concluyó remarcando que, aunque muchas de estas labores de asistencia y rescate no sean de naturaleza estrictamente militar, su éxito depende directamente de la “disciplina, abnegación y espíritu de sacrificio que caracterizan al militar paraguayo”.


