El Gobierno dispuso ampliar la intervención de las Fuerzas Armadas en apoyo a la seguridad interna, habilitando su actuación ante amenazas concretas fuera de sus límites tradicionales. La decisión fue adoptada ayer tras una reunión extraordinaria del Consejo de Defensa Nacional (Codena), encabezada por el presidente Santiago Peña en el Palacio de Gobierno.
El decreto permitirá la utilización de todos los medios disponibles en puntos específicos, bajo planificación junto con la Policía Nacional, con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa del Comando de Operaciones de Defensa Interna. La medida coincide con los hechos de violencia protagonizados por bandas criminales ligadas al narcotráfico, en México.
Las autoridades subrayaron que no se trata de una movilización masiva, sino de intervenciones puntuales y coordinadas, dentro del marco constitucional y legal.
El ministro del Interior, Enrique Riera, anunció el refuerzo de comisarías, rutas y caminos vecinales, además de la instalación de retenes de control en zonas consideradas sensibles, especialmente en áreas productivas durante la temporada de cosecha. Paralelamente, el Ministerio de Defensa intensificó tareas de inteligencia y reconocimiento en el terreno.
En relación al caso de secuestro del colono Almir de Brum en la zona de Canindeyú, las investigaciones se vinculan con el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). El Ejecutivo ratificó que la prioridad es garantizar el retorno sano y salvo de la víctima y reafirmó su determinación de restablecer el control estatal en los territorios afectados por el crimen organizado.


