Tras las elecciones generales del 2022, las fuerzas políticas del sector opositor sufrieron trascendentales cambios. El más grande de todos, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), sufrió reconfiguraciones importantes.
Con la derrota presidencial más grande de la historia liderada por un liberal (Efraín Alegre, con su tercer intento por ocupar el Palacio de López), los azules impulsaron una convención en donde varias facciones decidieron deponer a Alegre de la presidencia del partido, asumiendo en su reemplazo Hugo Fleitas, exgobernador del departamento de Cordillera.
En esa tormenta de intereses y rencores, el senador Eduardo Nakayama optó por abandonar el PLRA y conformar su propia plataforma de corte liberal: el Partido de la Libertad.
En conversación con La Tribuna, explicó que junto a los que conforman este nuevo espacio abogan por “volver a las raíces” del liberalismo, una de las corrientes filosóficas y políticas más tradicionales del Paraguay.
“Lo que hicimos fue volver a las raíces del liberalismo como filosofía, como ideología, como doctrina que creo que en muchos partidos se ha perdido y dejamos de tener una oferta electoral liberal”.
También agregó: “Pero digamos que a nivel nacional el liberalismo dejó de ser una filosofía y una ideología que se presenta como oferta política. Eso es lo que queremos lograr con esta nueva agrupación política”.
A criterio de Nakayama, el PLRA perdió el foco de su misión y objetivo como fuerza opositora liberal y prefiere mantener sus convicciones liberales desde otra plataforma.
Quiere ser presidente del Paraguay
El senador es uno más de los que se apunta a la carrera presidencialista para el 2028. Y ya son varios: Miguel Prieto (Yo Creo), Kattya González (independiente), Ricardo Estigarribia (PLRA) y Paraguayo Cubas (Cruzada Nacional).
Cada uno de estos presidenciables tiene una coincidencia: elaborar una chapa presidencial basados en una gran alianza nacional.
En esa línea, Nakayama aseguró que su propósito es enarbolar una fórmula electoral que permita una victoria desde la conformación de un espacio de unidad entre los partidos y movimientos políticos. Expresó que su intención presidencialista responde a un llamado “patrio”.
“Quiero servir a mi patria y lo quiero hacer de una manera que quede en la historia como un trampolín que ayudó al despegue definitivo de nuestro país porque nosotros tenemos muchos problemas en el Paraguay, sobre todo con la política prebendaria y eso se puede terminar con una segunda alternancia. Con eso no digo que vayamos a eliminar todos los problemas, pero nosotros tenemos que disminuir los alarmantes índices de corrupción que existen en nuestro país”, reflexionó.
Construir desde la tolerancia
En otro momento, sostuvo que la construcción de un proyecto electoral aliancista de alcance nacional requerirá de mucha tolerancia entre todos los líderes.
“En Paraguay, la intolerancia política nos ha llevado muchas veces a períodos de enfrentamientos y de violencia que derivaron en dictaduras que nos sumieron en el atraso y eso es algo que no podemos repetir”. “Nosotros tenemos que consolidar nuestra democracia definitivamente y creo que eso es lo que tenemos que trabajar”, declaró.
Obligados a conversar
Nakayama es un político con un discurso directo pero respetuoso, centra su discurso en la permanente necesidad de ahondar esfuerzos entre las fuerzas políticas que comulgan espíritus democráticos.
En esa línea, dijo sentirse optimista con los progresos de diálogos entre los partidos y cree que hay suficiente madurez política entre los líderes partidarios.
“Estamos obligados a conversar entre todos. Y aquí la conversación no pasa por una imposición. Nadie, ninguno debe imponer su candidatura. Tenemos que encontrar los mecanismos de selección del candidato o de la chapa que represente mejor a la oposición en el 2028”, dijo.
Y luego añadió: “Yo creo que hemos llegado a un momento de madurez política de la oposición, debido a que más allá de fricciones y crispaciones, que siempre van a haber, lógicamente tenemos que anteponer el interés general y nacional sobre el particular o partidario, y encontrar ese camino a través de encuestas o como lo hemos aquí en Asunción para poder llegar todos unidos al 2028”.
Concluyó diciendo que “el ensayo” y “la práctica” que llevan adelante permitirán “lograr esa unidad a nivel nacional”.


