El ministro de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, sostuvo que la propuesta de modificación de la Caja Fiscal vinculada al sector docente apunta a mejorar las condiciones de jubilación y expresó que lamenta que el debate se haya presentado como una medida en perjuicio de los maestros.
El secretario de Estado afirmó que los cambios responden a una realidad demográfica y financiera que obliga a revisar el sistema. Explicó que la expectativa de vida se ha incrementado en las últimas décadas, pasando de promedios cercanos a los 50 años a más de 70 en la actualidad.
En ese contexto, indicó que un docente que se jubila a los 45 años podría percibir su jubilación durante 30 años o más, lo que, según señaló, genera una presión significativa sobre el sistema.
Ramírez agregó que el esquema actual requiere una relación de aproximadamente cinco trabajadores activos por cada jubilado para sostener los pagos, una proporción que, afirmó, hoy no se cumple. “Son números, son realidades numéricas”, expresó, al referirse a los estudios que analizan la sostenibilidad del régimen.
Señaló el caso de docentes que durante la mayor parte de su carrera aportan por un turno y, en los últimos años, pasan a trabajar dos turnos, jubilándose con base en esa última remuneración. Indicó que ese desfasaje entre aportes y beneficios fue advertido en análisis realizados por los propios gremialistas.
Afirmó que el debate debe contemplar variables como los años de aporte, la tasa de sustitución y la proporción de lo efectivamente cotizado. “Hay muchos elementos que analizar y bajar a la cotidianidad”, expresó, al tiempo de señalar que el diálogo con los docentes permite profundizar en esos aspectos técnicos.
Ramírez sostuvo que parte de la discusión se centra en explicar con mayor detalle el alcance de la reforma. Señaló que, en algunos casos, la percepción inicial fue que los cambios implicarían únicamente trabajar más años, cuando según dijo el análisis debe considerar la sostenibilidad general del sistema y el tiempo promedio en que se percibe la jubilación.
Ramírez afirmó que la intención de la reforma no es afectar a los maestros, sino mejorar sus condiciones de retiro. Señaló que actualmente existen docentes jubilados que perciben entre dos y tres millones de guaraníes y que, con los ajustes planteados, podrían acceder a haberes superiores, dependiendo de los aportes realizados.
Reconoció que podría existir un grupo reducido que deba extender su vida laboral, pero sostuvo que en esos casos se deben analizar incentivos adecuados. “Esto es en beneficio y no en perjuicio de los maestros”, reiteró, al expresar que le preocupa que la iniciativa haya sido interpretada como una medida contraria al sector.

