En una reciente reunión con la Comisión Permanente del Congreso, el ministro interino del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Rodrigo Maluff, presentó la postura oficial del gobierno respecto al avance del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El funcionario subrayó la importancia de ratificar el tratado con “agilidad”, señalando que este paso es clave para traer prosperidad a los sectores económicos que aguardan la apertura de nuevos mercados.
Maluff destacó que existe una “visión país” compartida. Según el viceministro, se ha logrado un consenso vital entre el sector privado, el Poder Ejecutivo y el Legislativo para dar los pasos necesarios hacia la ratificación. “Agilidad cuando sabemos que al Paraguay le conviene algo; eso es lo que estamos buscando”, afirmó.
El “segundo tiempo”: Mejores cuotas
El representante de REDIEX explicó que la ratificación permitirá pasar a una nueva etapa de negociación, calificada por el senador Soroca como el “segundo tiempo” con los pares europeos. El objetivo central bajo la presidencia pro tempore de Santiago Peña es claro: obtener mayores cuotas de mercado y que estas sean proporcionales.
“El presidente Santiago Peña está empujando para lograr cerrar, articular y luego poder avanzar en tener nuestras primeras exportaciones a Europa”, señaló Maluff, enfatizando que el acuerdo ofrece beneficios tangibles y cupos especiales para ciertos sectores productivos.
Reglas claras y soberanía legislativa
Consultado sobre las preocupaciones que generan las salvaguardas aprobadas por el Parlamento Europeo, Maluff no evadió la controversia. Admitió que hubo molestia por el cambio de condiciones en la etapa final de las negociaciones, describiendo la situación con una analogía futbolística: “Cuando estás en una relación bilateral y sobre los 90 te cambian un poco las reglas de juego, duele”.
Sin embargo, aseguró que Paraguay ha trabajado para asegurar un espacio operativo fuera de esas restricciones y fue tajante sobre la soberanía jurídica: “La legislación nacional es la legislación que cuenta y nosotros estamos listos y preparados para seguir exportando al mundo”.
Competencia justa
Para finalizar, el viceministro indicó que, aunque existe cierto recelo respecto a los controles e investigaciones europeas, la postura de Paraguay es pragmática y vigilante.
“Entramos a esta cancha con los ojos abiertos para que sea beneficioso para el país”, concluyó Maluff, expresando el deseo de que la operatividad del acuerdo no demore otros 20 años y que las condiciones permitan una competencia equitativa y justa para los productores paraguayos.


