La alerta la entregó el can Rocky, quien logró rastrear el polvo oculto dentro del alijo que contenían las prendas para damas. Enseguida los agentes comenzaron a abrir el interior de las costuras, encontrandose los paquetes en el interior.
Se procedió al examen de campo, reaccionando con color azul, correspondiente a cocaína pura, que de haber llegado a la capital española, el valor pudo haber sido cuadruplicado. El Ministerio Público tomó conocimiento del procedimiento y comenzará la investigación para dar con los responsables y destinatarios de la carga.
Atento al trabajo realizado por la Senad, estuvieron el juez Osmar Legal y el fiscal Christian Ortíz, quienes fiscalizaron el total de 1.050 gramos de cocaína encontrada en el interior de la encomienda, lo que significa una pérdida de 60.000 euros para los traficantes.


