Un grupo de ocho encapuchados con armamento pesado y explosivos de alta potencia atacó la firma Algisa, sobre la Ruta PY01. Los delincuentes redujeron a los guardias y detonaron las oficinas, aunque solo lograron sustraer un botín menor de 8 millones de guaraníes. La Policía investiga el rastro de la banda tras el hallazgo de los vehículos utilizados y el uso de clavos miguelitos en su huida
Un ataque con tintes paramilitares sacudió la madrugada de ayer martes en el departamento de Itapúa. Alrededor de la 1:00, un comando de al menos ocho hombres armados con fusiles y pistolas irrumpió en el predio de la empresa Algisa, ubicada en el kilómetro 321 de la Ruta PY01. Tras efectuar disparos al aire para amedrentar a los presentes, los malvivientes maniataron violentamente a los guardias Juan José Dolores Acosta y Marcelo Ramón Lezcano.
La logística desplegada incluyó el uso de explosivos de uso controlado. Según el comisario Benicio Méndez, jefe de la Comisaría 6ª, los atacantes detonaron dos cargas: una en el acceso principal y otra en una oficina administrativa. Pese al despliegue de fuerza y el estruendo que despertó a gran parte de la comunidad, el botín fue inesperadamente bajo, limitándose a 8 millones de guaraníes de la caja chica, lo que ha llevado a los investigadores a cuestionar si el objetivo real era otro o si la inteligencia de la banda falló.
En su retirada, los delincuentes cubrieron su huida lanzando clavos miguelitos, afectando a varios vehículos particulares, y abandonaron dos automóviles (un Toyota Premio y un Toyota Allion) en una zona rural cercana. La crueldad del grupo quedó marcada no solo por la violencia hacia el personal, sino por el asesinato de un perro guardián de la firma, hecho que generó profunda indignación entre los trabajadores.
Actualmente, peritos de Criminalística y el Ministerio Público analizan los rastros biológicos en los rodados abandonados y las grabaciones de las cámaras de seguridad. El uso de artefactos sofisticados sugiere que se trata de una organización criminal con alto poder de fuego y planificación, lo que ha puesto en alerta máxima a las autoridades del sur del país.



