Cuatro personas fueron detenidas tras detectarse la desaparición de cinco armas de fuego del sector armería de la Penitenciaría Regional de Pedro Juan Caballero, hecho ocurrido durante el relevo de guardia de la medianoche del 31 de enero. El Ministerio Público investiga el delicado episodio que dejó al descubierto fallas en el control interno del penal.
En plena medianoche del 31 de enero de 2026, mientras se realizaba el relevo habitual de guardia, cinco armas de fuego desaparecieron misteriosamente de la armería de la Penitenciaría Regional de Pedro Juan Caballero, uno de los recintos más sensibles del sistema penitenciario del país.
Conforme a lo que se está investigando en este momento, el faltante no habría sido advertido de manera instantánea sino recién tras las verificaciones posteriores y el cruce de datos internos. Las autoridades penitenciarias confirmaron que ya no estaban tres pistolas Glock, con series AAFC 313, AAFC 319 y AAFC 370, además de dos pistolas CZ, identificadas con las series A697937 y A6088277. El hecho encendió las alertas ante la gravedad del armamento extraviado y el riesgo que implica su posible circulación fuera del control estatal.
Con los primeros indicios y la denuncia presentada ante el Ministerio Público, se inició una investigación para determinar cómo, cuándo y bajo qué circunstancias se produjo la desaparición de las armas y, en el marco de este proceso, en la mañana de este 2 de febrero de 2026, alrededor de las 09:30 horas, el fiscal del caso y personal policial se constituyó formalmente en el sector armería de la penitenciaría regional, dando inicio a un procedimiento que derivó en las primeras detenciones del caso.
Por disposición del agente fiscal de turno, abogado Andrés Cantaluppi, se procedió a la detención de cuatro personas, identificadas como José Asunción Figueredo Vera, Celso Romel Quevedo Añasco, Eugenio Odilón Silva Vázquez y Venancio González Cáceres, quienes quedaron en carácter de detenidos mientras se profundizan las investigaciones para esclarecer responsabilidades.
Durante el procedimiento, los intervinientes también incautaron cuatro teléfonos celulares pertenecientes a los guardias penitenciarios, los cuales fueron puestos bajo custodia del Ministerio Público como elementos clave para el análisis de comunicaciones y movimientos vinculados al hecho.
Tras las diligencias iniciales, los detenidos fueron trasladados hasta la Base del Departamento de Investigaciones, regional Amambay, donde permanecen a disposición de la Fiscalía, en el marco de la causa que apunta a esclarecer uno de los episodios más delicados registrados en el penal pedrojuanino en los últimos tiempos. El operativo contó con la intervención del comisario Sergio Sosa, jefe de prevención ciudadana, el fiscal Andrés Cantaluppi, y el director de la Penitenciaría Regional de Pedro Juan Caballero, Adán González, quienes acompañaron el procedimiento.
El caso continúa en plena etapa investigativa, mientras crece la preocupación por el destino final de las armas desaparecidas y la posible complicidad interna que habría permitido la sustracción del armamento desde un área considerada de máxima seguridad.



