Tras meses de trabajos de inteligencia y rastreo, los efectivos de la Policía Nacional, en conjunto con el Ministerio Público, concretaron la captura de Blas Pablo Melgarejo Benítez, de 33 años, alias "Chopalé". La detención se produjo en el barrio San Rafael, de Ciudad del Este, poniendo fin a la fuga del criminal que se había escapado del penal de máxima seguridad de Minga Guazú en marzo de 2025.
“Chopalé” fue sorprendido en compañía de dos presuntos cómplices, identificados como Ángel Escobar Ocampos y Matheus Mello Macedo, un ciudadano brasileño. Según confirmó el director de Policía de Alto Paraná, el líder de la banda no opuso resistencia al momento de la intervención.

Un operativo contra reloj y “campanas” infantiles
Las fuerzas de seguridad actuaron tras recibir información precisa sobre el paradero del prófugo. Sin embargo, el operativo requirió una planificación minuciosa y una ejecución rápida. Los intervinientes revelaron que la banda utilizaba a niños del barrio como “campanas” para alertar sobre cualquier presencia policial en la zona.
“Utilizamos motocicletas para cubrir todos los pasillos y entramos con todo en la parte principal”, detallaron los agentes intervinientes, explicando la táctica usada para burlar la vigilancia del grupo criminal.
El esquema de los "adelgazantes" y conexión con Brasil
Si bien “Chopalé” es conocido por atracos de gran escala, las investigaciones recientes lo vinculan a un nuevo nicho delictivo: el robo y comercialización ilegal de medicamentos adelgazantes.
Durante el allanamiento, las autoridades incautaron varios de estos fármacos, lo que refuerza la hipótesis de su participación en el hurto de estos productos, los cuales posteriormente eran negociados con contactos en Brasil. Este hallazgo se suma a la detención, la semana pasada, de otras dos personas ligadas al mismo esquema, quienes cayeron gracias al sistema de rastreo GPS oculto en los productos sustraídos.
Historial de alto perfil y violencia
A pesar de su edad, “Chopalé” posee un extenso y violento prontuario. Las autoridades lo señalan como la cabeza de una organización responsable de ataques a transportadoras de caudales y entidades financieras.
Entre los golpes más significativos que se le atribuyen figuran:
- El asalto bancario en Katueté (Canindeyú): Ocurrido en octubre de 2025, donde delincuentes detonaron explosivos en la bóveda de una sucursal y se alzaron con aproximadamente USD 900.000 (unos G. 5.400 millones).
- Atraco a la Cooperativa Reducto: En Ciudad del Este, donde robaron G. 150 millones tras tomar de rehenes a los empleados.
- Homicidio en robo: Se lo vincula a un asalto con derivación fatal ocurrido en el departamento de Caaguazú.
Con esta recaptura, la Policía Nacional da por desarticulada una de las células criminales más activas y peligrosas de la región fronteriza.


