Un allanamiento realizado en el barrio Cañada de Caacupé permitió a agentes antidrogas incautar unas 300 dosis de crack y detener a dos hermanos que utilizaban una vivienda familiar como centro de distribución. El operativo se ejecutó tras varios meses de investigación de inteligencia.
Tras meses de seguimiento encubierto y recopilación de información sensible, la Senad puso en marcha la fase final de una investigación por microtráfico, apuntando directamente a una vivienda familiar convertida en punto de distribución de drogas.
De acuerdo con los datos manejados por los investigadores, en el interior del inmueble ubicado en el barrio Cañada de la ciudad de Caacupé operaba una estructura doméstica de venta de estupefacientes. Un hombre y una mujer, hermanos entre sí, eran señalados como responsables de la comercialización sistemática de dosis de crack, droga altamente adictiva que circulaba en volúmenes preocupantes dentro del circuito local.
Los intervinientes irrumpieron en la vivienda alrededor de las 17:00 de este jueves 15 de enero del 2026 y procedieron a un minucioso allanamiento. La diligencia permitió confirmar las sospechas; en distintos sectores de la casa fueron halladas alrededor de 300 dosis de crack, fraccionadas y listas para su distribución, además de otros elementos considerados clave para el avance de la causa, lo que terminó de evidenciar que el inmueble funcionaba como un centro activo de expendio de drogas.
En el lugar fueron detenidos Néstor Rubén Rojas Aranda, de 27 años, y su hermana María Estefani Rojas Aranda, de 24, quienes, según la investigación, habrían ingresado de lleno al negocio del microtráfico, manejando cantidades significativas de la sustancia prohibida. La captura de ambos marcó un golpe directo a la red de distribución que operaba en la zona de Caacupé y ciudades aledañas.
Concluido el procedimiento, los dos hermanos fueron puestos a disposición del Ministerio Público, bajo la conducción del fiscal interviniente, abogado Gedeón Escobar, quien quedó a cargo de las actuaciones penales y del análisis de las evidencias incautadas.
Desde los organismos intervinientes no descartan que la investigación continúe con nuevos seguimientos, ya que el volumen de crack decomisado sugiere la posible existencia de otros actores involucrados dentro de la cadena de abastecimiento y distribución en Caacupé.



