El subjefe de Antinarcóticos de la Policía Nacional, el comisario Juan Morel, alertó este domingo sobre una peligrosa modalidad de consumo que ingresó recientemente al territorio nacional. Esta técnica, detectada previamente en países vecinos, ya provocó desenlaces fatales en diversos puntos del país, incluyendo un reciente caso luctuoso en un motel. En una larga entrevista con la 1020 AM, el alto uniformado explicó que los usuarios utilizan virulana o alambrillo de acero como un filtro improvisado en sus pipas. De esta manera, el calor se propaga con mayor velocidad y la absorción de los gases de la cocaína o el crack resulta mucho más rápida y potente, prolongando artificialmente los efectos en el sistema nervioso.
Sin embargo, esta práctica conlleva un riesgo extremo para la salud debido a la inhalación directa de metales quemados y residuos tóxicos. Morel señaló que los consumidores experimentales caen rápidamente en una dependencia severa debido a la volatilidad del crack. Además, la manipulación química de las dosis agravó la situación sanitaria de manera alarmante.
Los distribuidores aplican químicos industriales como el amoníaco y bicarbonato para aumentar el volumen de la droga de forma criminal. Según detallaron los expertos, de un kilogramo de sustancia llegan a extraer hasta 6.000 dosis mediante este proceso de "corte", triplicando el rédito económico a costa de la vida de los jóvenes.
Operativos contra el microtráfico desmantelaron redes de distribución en Central
Acompañado por el subcomisario Celso Paredes, el equipo técnico reveló que durante el 2025 la institución ejecutó un total de 873 allanamientos. Estos procedimientos se enfocaron exclusivamente en el combate al microtráfico en áreas urbanas críticas de todo el país. Por consiguiente, las autoridades indicaron que el departamento Central y la ciudad de Asunción concentran la mayor densidad de intervenciones. Ciudades como Luque, San Lorenzo, Capiatá y Mariano Roque Alonso aparecen en el mapeo preventivo con niveles de peligrosidad "Muy Alta".
Especialmente, la zona de Remansito y el barrio Universo de Roque Alonso preocupan por la presencia de los denominados "barrios zombies" habitados casi exclusivamente por adictos en situación de calle.
Durante la mesa de prensa, Paredes desglosó la estructura de las organizaciones criminales en tres niveles definidos. Primero, el narcotráfico de gran escala que introduce cocaína desde Bolivia o Colombia. Segundo, el microtráfico de distribución regional que fracciona la mercadería de a un kilogramo.
Finalmente, el "dealer" o vendedor al menudeo que tiene el contacto directo con el consumidor. Este último es quien más lucra con la adicción ajena, recaudando millones mediante dosis de 5.000 a 10.000 guaraníes. El comisario confirmó que el dinero generado por estas ventas retorna rápidamente al sistema criminal para financiar la logística de las grandes bandas transnacionales que operan en la frontera.
Entre otros temas, la Policía Nacional analizó el impacto de las drogas de diseño y el Plan Sumar
En la extensa entrevista dominical, los jefes policiales brindaron detalles específicos sobre la implementación del Plan Sumar. Este programa nacional articula esfuerzos de seguridad, educación y salud para frenar el avance de las adicciones mediante un abordaje integral. Por lo tanto, los comisarios reiteraron que la institución habilitó el número 0976 200 625 para recibir denuncias confidenciales de la ciudadanía sobre bocas de expendio.
Morel garantizó que el investigador asume la titularidad de la información, protegiendo la identidad del denunciante ante posibles represalias de grupos delictivos como el Clan Rotella o facciones brasileñas como el PCC.
Por otra parte, los subcomisarios advirtieron sobre la proliferación de las denominadas "drogas del amor" o éxtasis en eventos sociales nocturnos. Estas sustancias debilitan las defensas y la voluntad de los usuarios, facilitando situaciones de abuso sexual en entornos vulnerables. Respecto a la circulación de fentanilo, la Policía confirmó que mantiene las alertas encendidas en zonas fronterizas, aunque todavía no registran ventas clandestinas masivas.
Finalmente, las autoridades instaron a las familias a no ocultar los problemas de adicción. De esta manera, pueden acudir a centros para iniciar procesos de rehabilitación temprana, entendiendo que el alcohol y el tabaco siguen funcionando como las principales drogas de iniciación en Paraguay.


