El uso de petardos sin supervisión adulta derivó en un grave accidente ocurrido en Nochebuena en Capitán Bado. Las menores permanecen hospitalizadas y la Fiscalía avanzó con cargos contra los padres por presunta negligencia.
Dos menores de edad continúan internadas a raíz de las graves quemaduras que sufrieron tras la explosión de petardos, en un hecho ocurrido el 24 de diciembre en la ciudad de Capitán Bado, departamento de Amambay.
El caso tomó relevancia luego de que se confirmara que las niñas se encontraban solas en la vivienda al momento del accidente, sin la presencia ni supervisión de sus padres.
La fiscal Sarita Bonzi explicó que ambas menores presentaron quemaduras de segundo y tercer grado en distintas partes del cuerpo, lo que obligó a una atención médica intensiva.
En declaraciones radiales, la agente del Ministerio Público señaló que las lesiones afectaron principalmente brazos, espalda y pecho, y que el proceso de recuperación será prolongado debido al daño sufrido en la piel.
Ante la complejidad del cuadro clínico, las niñas fueron derivadas a un hospital especializado en la zona de Campo Grande, Brasil, donde reciben tratamiento específico para este tipo de lesiones.
El traslado se realizó con el objetivo de garantizar una mejor atención médica, considerando la gravedad del estado de salud y la necesidad de cuidados especializados.
Tras el análisis preliminar del caso, la fiscalía resolvió imputar a los padres de las menores por violación del deber de cuidado y educación.
La imputación se sustenta en el artículo 226 del Código Penal, que sanciona a quienes incumplen las obligaciones legales de protección hacia niños y adolescentes.
De acuerdo con la normativa vigente, los padres se exponen a una pena privativa de libertad de hasta tres años o, alternativamente, a una sanción económica.


