Un interno por violencia familiar trepó el muro perimetral de la cárcel de Ciudad del Este, pero fue reducido tras disparos disuasivos realizados por guardias penitenciarios. El detenido había sido trasladado desde Asunción días atrás y estuvo a punto de saltar hacia las afueras del penal.
El episodio se registró alrededor de las 04:40 de ayer cuando Orlando Javier Jiménez Candia, detenido por un hecho de violencia familiar, intentó escapar del recinto penitenciario aprovechando la oscuridad y la tranquilidad, propia de la madrugada. Según los reportes oficiales, Jiménez Candia logró trepar un tejido de alambre dentro del predio carcelario y, en una maniobra arriesgada, ganó el muro perimetral, quedando a escasos metros de concretar la evasión. Su objetivo era saltar hacia el área contigua, que corresponde al predio de la Jefatura de Policía, lo que habría facilitado su huida.
Sin embargo, el movimiento fue advertido a tiempo por los guardias penitenciarios, quienes activaron de inmediato el protocolo de seguridad, para disuadir al interno y evitar que completara el salto, los agentes realizaron disparos al aire, una medida que logró frenar la fuga y obligó al detenido a desistir.
Tras una rápida intervención, Jiménez Candia fue reducido y recapturado, siendo trasladado nuevamente a una zona segura del penal. Afortunadamente, el procedimiento concluyó sin personas heridas, tanto entre el personal penitenciario como entre la población privada de libertad.
El intento de fuga vuelve a poner bajo la lupa la crítica situación de la Cárcel Regional de Ciudad del Este, que actualmente alberga a más de 900 internos, una cifra que supera ampliamente su capacidad y que representa un desafío permanente para el control y la seguridad del establecimiento.
Desde el ámbito penitenciario reconocen que la superpoblación carcelaria, sumada a la constante rotación de internos provenientes de otros puntos del país, incrementa los riesgos de este tipo de incidentes. No obstante, destacaron la rápida reacción del personal, que logró neutralizar la evasión antes de que el recluso lograra abandonar el perímetro.


