La Policía Nacional informó sobre la desarticulación de un grupo que operaría en la zona este del país, con supuestos vínculos con organizaciones criminales del Brasil. Durante los allanamientos se incautaron equipos, prendas de uso policial y un arma de fuego.
La Policía Nacional aseguró que logró desmantelar una estructura criminal que, según las investigaciones, preparaba asaltos en la región. El procedimiento dejó como resultado la incautación de elementos vinculados al uso policial y un arma de fuego.
Participaron del operativo agentes de la Unidad Contra el Crimen Organizado y efectivos del Comando Tripartito. La intervención forma parte de una búsqueda más amplia contra facciones delictivas que operan desde el Brasil.

Vínculos con el PCC y fuga de Minga Guazú
Entre los principales objetivos se encontraba Blas Pablo Melgarejo, alias “Chopale”, quien permanece prófugo desde marzo tras escapar de la cárcel de máxima seguridad de Minga Guazú.
La Policía señaló a Melgarejo como uno de los referentes del atraco al Banco Itaú de Katueté, junto con Mauricio Paniagua Medina, abatido recientemente en un enfrentamiento con la Policía en Itakyry.
De acuerdo con los investigadores, la estructura estaría integrada por delincuentes locales y miembros del Primer Comando Capital (PCC), lo que la convierte en una banda de operación binacional.
Durante los allanamientos se encontró una cédula de identidad con una fotografía que guarda similitud con la del prófugo, pero con otro nombre, lo que genera sospechas sobre la posible falsificación del documento.
Menor de edad y evidencias incautadas

El comisario Carlos Duré señaló que entre los aprehendidos detectaron a un menor de edad en situación de vulnerabilidad, quien será puesto a disposición del sistema judicial para su protección. Según los intervinientes, no descartan que los adultos hayan utilizado al adolescente, lo que agrava el cuadro de riesgos y responsabilidades dentro del grupo criminal.
Entre las evidencias incautadas figuran prendas camufladas similares a uniformes policiales, máscaras, guantes, cédulas presuntamente adulteradas, radios de comunicación, chalecos tácticos, teléfonos móviles y cámaras de circuito cerrado.
Los investigadores indicaron que estos elementos eran utilizados para seguimiento y vigilancia en el barrio, lo que evidencia un nivel de organización y planificación previo a eventuales hechos delictivos.
El fiscal Luis Fernando Escobar explicó que los procedimientos se realizaron en el marco de la causa abierta por el asalto a la sucursal de la Cooperativa Reducto, ocurrido la semana pasada en Ciudad del Este. Según el representante del Ministerio Público, los indicios apuntan a que los mismos sospechosos estarían involucrados en ese atraco y también en otras operaciones similares en la zona. Los agentes destacaron que la geografía accidentada del área allanada facilita las fugas y el ocultamiento de los grupos delictivos.


