Policiales

Suboficiales baleados en San Pedro permanecen con pronóstico reservado

Los médicos del Hospital Rigoberto Caballero señalaron que ambos policías, que fueron heridos durante el intento de invasión de una estancia en San P…

| Por La Tribuna
Suboficial Ángel Molinas, el policía que recibió un impacto de bala en la pierna.

Los médicos del Hospital Rigoberto Caballero señalaron que ambos policías, que fueron heridos durante el intento de invasión de una estancia en San Pedro, presentan mejoras mínimas, pero advirtieron que su evolución es incierta y el pronóstico sigue siendo reservado.

Lo que comenzó como una protesta por tierras se convirtió en un violento choque armado entre civiles y fuerzas del orden, el día 4 de diciembre del corriente año, una jornada teñida de pólvora, gritos, sangre y arrestos masivos. La estancia Lusipar, de aproximadamente 12.000 hectáreas bajo administración estatal tras su incautación al narcotraficante conocido como “Cabeça Branca”, quedó envuelta en un conflicto y dejó dos uniformados gravemente heridos, quienes hasta la fecha permanecen internados en el Hospital Rigoberto Caballero bastante frágiles todavía, conforme al reporte médico del centro asistencial.

Se trata del suboficial Ángel Daniel Molinas, quien había sido alcanzado por un proyectil en el muslo, y según los médicos, la bala lesionó la vena femoral. La herida implicó una pérdida importante de sangre y requirió una cirugía extensa, de unas cinco horas, para reparar el daño. Tras la intervención, el agente quedó internado en terapia intensiva. Actualmente mantiene signos vitales y no requiere asistencia mecánica respiratoria; su condición fue calificada de “estable, pero con pronóstico reservado”.

El otro uniformado es David Alexander Cano Aquino, suboficial que recibió un disparo que le atravesó la zona nasal, dejándolo gravemente herido, el mismo también fue trasladado de urgencia al hospital de policías; a su ingreso, los médicos observaron que estaba lúcido y, por el momento, sin sangrados visibles.

La directora del Hospital Rigoberto Caballero, la doctora Luz Céspedes, explicó que, aunque su conciencia se mantenía clara, la situación sigue siendo delicada con “pronóstico reservado”. “Para hoy martes 9 de diciembre se prevé una exploración médica, que son estudios de imagen y evaluación de daños internos, claves para confirmar si la lesión compromete estructuras más profundas”, dijo la profesional de salud.

Por lo tanto, los médicos enfatizan que la evolución debe ser monitoreada con rigor ya que existe un alto riesgo de infecciones, complicaciones posoperatorias o deterioro súbito. La directora Céspedes advirtió que, pese a las señales positivas, “no podemos cantar victoria todavía”, la alerta sigue vigente.

Coordinadora de familiares de la fuerza pública

Desde el día del ataque contra los policías en Lusipar, la Cordinadora de Familiares de las Fuerzas Públicas se mantiene involucrada de forma directa en el seguimiento del caso. Su representante, la abogada Nelly Cortesi, confirmó a La Tribuna que la organización está en comunicación permanente con los médicos y con los familiares de ambos suboficiales heridos, recibiendo reportes actualizados sobre su evolución clínica.

Cortesi explicó que la coordinadora está asistiendo en todas las gestiones necesarias, acompañando a las familias, manteniendo contactos con el hospital y solicitudes vinculadas al tratamiento. “La organización acompaña el proceso desde el primer momento, brindando apoyo y articulando ayuda para garantizar que los agentes reciban la atención adecuada mientras continúan en estado delicado”, expresó la abogada.

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