Una mujer, identificada como Ruth Valeria Dipp Portillo, ingresó al Instituto de Medicina Tropical con bata blanca, revisó armarios de medicamentos y al ser descubierta, no pudo acreditar ser funcionaria del Ministerio de Salud y terminó detenida por la Policía Nacional.
La rutina tranquila del Instituto de Medicina Tropical (IMT), en Asunción, se quebró abruptamente cuando una mujer, vestida como enfermera, irrumpió entre los pasillos aparentando ser parte del personal de blanco, no tardó en despertar sospechas y, minutos después, terminó detenida por la Policía.
Todo empezó cuando Ruth Valeria Dipp Portillo, de 35 años, ingresó al hospital luciendo una bata blanca similar a la del personal de enfermería, la mujer caminaba con seguridad, como si conociera cada sala, y se detenía frente a los armarios de medicamentos, revisando cajones y observando etiquetas como si estuviera en pleno turno.
Pero algo no encajaba
Un licenciado en enfermería, intrigado por la actitud de la mujer, se acercó y le pidió su registro profesional, la supuesta enfermera se quedó sin palabras y tras unos segundos de tensión, aseguró ser “funcionaria del Ministerio de Salud” y que estaba en el IMT para “hacer un relevamiento de datos sobre los pacientes y sus tratamientos”; sin embargo, el licenciado insistió preguntando en qué departamento específico trabajaba, la mujer respondió de forma confusa, dando vueltas, mencionando áreas que nada tenían que ver entre sí y cuando revisó sus datos en el sistema interno del ministerio, quedó al descubierto; Ruth no figuraba como funcionaria ni estaba vinculada a ninguna dependencia de Salud Pública.
El personal del centro asistencial no perdió tiempo y llamó inmediatamente al Sistema 911, y en pocos minutos agentes de la Comisaría 19ª de Asunción irrumpieron en el edificio, allí, frente a médicos y pacientes sorprendidos, la mujer fue detenida.
La fiscala Claide Acosta fue asignada al caso y ordenó su detención bajo la figura de “ostentación de funcionario público falsa”. Según las primeras informaciones, la mujer tendría una posible adicción a la morfina, lo que explicaría su insistencia en revisar los armarios de medicamentos. El incidente dejó en alerta a todo el hospital y abrió una investigación para determinar si actuó sola, cómo ingresó sin autorización y si ya lo había hecho.


