El padre Roberto Gasparetto, de la parroquia Las Mercedes, relató la recuperación de la custodia hurtada de la capilla de adoración perpetua. Explicó que en la madrugada, a las 2:00, un individuo entró a la capilla contigua al templo. Gasparetto señaló que el móvil del robo era la adicción del individuo: "Para mí que lo que produce todo esto, los famosos 'jespi', no... andaban buscando algo para para solventar un poco su su adicción".
El ladrón consumió la hostia consagrada
El sacerdote confirmó en la 1020 AM que la custodia contenía hostia consagrada. Según el relato del padre, los policías que interrogaron al detenido le preguntaron qué hizo con el cuerpo de Cristo. El detenido contestó: “Y lo comí”. En efecto, el padre lamentó la falta de conciencia del detenido, quien estaba "volado" y no entendía el significado de lo que había dentro. Gasparetto resaltó que la custodia tenía un valor sentimental muy grande por su antigüedad, más allá de su valor monetario.
Detalles de la aprehensión y el papel de la familia
El padre reflexionó sobre el daño que causan las drogas: señaló que a la gente se le ofrece la droga con facilidad y se mete en un camino difícil, pues la adicción química influye en el cuerpo de una manera muy fuerte. Agregó que hoy parecía haber una falta de esperanza en la vida.
El detenido, Fernando Ariel Torres Benítez (30 años), fue identificado luego de que un familiar del sospechoso se acercara a la sede policial para devolver la custodia hurtada. El comisario principal Sergio Emeden informó que los investigadores rastrearon al presunto responsable en la zona del barrio San Felipe. Por consiguiente, Torres Benítez fue arrestado al atardecer de ayer y de inmediato fue trasladado a disposición del Ministerio Público.


