Un allanamiento nocturno en el aeropuerto terminó con tres detenidos y el hallazgo de 22 barras de aleación amarilla rastreadas con AirTags. El procedimiento fue autorizado por un juez y ejecutado por la División de Crimen Organizado de la Policía y la Dinac.
En la madrugada de ayer sábado 15 de noviembre, alrededor de la 1:00, un operativo de alta precisión sacudió al Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, donde una investigación por contrabando abrió paso a una intervención que terminó con tres detenidos, cuantiosas sumas de dinero y un cargamento de metal valuado en millones de dólares. El allanamiento se puso en marcha en coordinación con funcionarios de la Dinac, luego de semanas de seguimiento sobre una presunta red que utilizaba el principal aeropuerto del país como punto estratégico para el tráfico de mercancías de alto valor. Apenas ingresó el equipo táctico, los agentes identificaron a los tres hombres que terminarían esposados; Aquiles José Andrés Denis di Lascio, de 43 años, Fernando Antonio Peralta Zaván, de 40 años, y Gustavo Ismael Britos Orlando, de 52 años, respectivamente.
El primero en ser requisado fue Gustavo Ismael Britos, en poder de este se encontraron USD 9.100, G. 4.251.000, documentos varios y un celular Samsung, luego, los investigadores pasaron al registro de Fernando Peralta, cuya pertenencia detonó el mayor impacto del operativo: 22 barras de aleación metálica de color amarillo, con un peso total de 21 kilos con 964 gramos, embaladas en paquetes y custodiadas cada una por rastreadores AirTag. La carga está valuada en aproximadamente USD 3 millones. También llevaba USD 945, G. 588.000, dos celulares, uno Apple y otro con la inscripción “G”, documentos varios y una notebook Acer.
Finalmente, a Aquiles di Lascio le fueron incautados USD 966, G. 100.000, su billetera con documentos, una notebook Acer, un celular Samsung y otro aparato con la misma inscripción “G”.
“La presencia de rastreadores AirTag, el tipo de metal incautado y la manera en que estaba embalado revelan un esquema altamente organizado, en el que los involucrados actuaban con precisión logística y una estructura financiera ya consolidada”, expresó el comisario Pedro Lesme, jefe de la división de Crimen Organizado de la Policía.
“El patrón que encontramos en sus movimientos son registros de viajes con una frecuencia de 2 veces por semana, aproximadamente desde mayo de este año, el vuelo era de Asunción a Panamá”, comentó el jefe policial.
La Fiscalía, por su lado, no descarta que el cargamento incautado forme parte de una ruta internacional de contrabando. El despliegue operativo estuvo a cargo del Departamento contra el Crimen Organizado Nacional y Transnacional, bajo supervisión directa de los fiscales especializados, Alejandro Cardozo y Francisco Cabrera.


