Un delincuente de nacionalidad chilena fue detenido en el barrio Bernardino Caballero, tras intentar huir de la Policía. Horas antes habría robado dinero y objetos de un vehículo estacionado sobre Aviadores del Chaco.
Agentes de la Comisaría 7ª Metropolitana detuvieron ayer viernes a las 10:30 a un hombre de nacionalidad chilena en inmediaciones de la avenida Eusebio Ayala y Kennedy, barrio Bernardino Caballero de Asunción, tras un operativo de seguimiento que ellos mismos realizaron. La aprehensión se concretó luego de una denuncia por hurto en la zona de un banco de plaza.
Las autoridades identificaron al detenido como Marcos Andrés Fuentealba Urrutia (30), quien, según registros policiales, no cuenta con domicilio fijo en el país. El extranjero rondaba entidades bancarias y, en actitud sospechosa, revisaba vehículos con la intención de sustraer pertenencias de aquellos que quedaban sin seguro.
Huida frustrada y cómplice en fuga
Al percatarse de la presencia policial, Fuentealba intentó huir, pero la policía lo redujo de inmediato. No actuaba solo: una camioneta Kia Seltos blanca, con chapa Mercosur, logró escapar de la zona a gran velocidad, presumiblemente con un cómplice a bordo.
Horas después, la Comisaría 10ª de Asunción informó que el mismo sujeto habría perpetrado un hurto agravado en la avenida Aviadores del Chaco casi Rigoberto Fontao Meza, donde utilizó un inhibidor de señal para impedir el bloqueo a distancia de un vehículo estacionado y sustrajo dinero en efectivo y objetos de valor.
Banda especializada y uso de tecnología
Los investigadores sospechan que Fuentealba forma parte de una banda especializada en este tipo de delitos, que aprovecha la distracción de las víctimas y la tecnología de inhibición para vaciar rodados en segundos.
Qué es un inhibidor de señal
Los delincuentes utilizan el inhibidor de señal, un dispositivo que emite interferencia en las bandas de radiofrecuencia para impedir que las señales legítimas, como las de un control remoto, lleguen a su receptor.
El efecto puede ser local, es decir, con alcance de pocos metros, lo que provoca que, por ejemplo, cuando se presiona el control remoto del auto, el vehículo no reciba la orden de bloqueo, aunque emita el sonido de la acción. Los marginales aprovechan este momento para entrar al vehículo y hurtar las pertenencias de valor.


