El responsable de la carga, alquiló un depósito de esta ciudad para estacionar los tomates. Este indicó al dueño del depósito que supuestamente se trataba de una carga de frutas paraguayas cuyo inquilino demostró la necesidad de dejarlo en almacenamiento en dicho lugar. Ante la presencia de los funcionarios aduaneros y del Senave, accedió a colaborar abriendo el depósito.
El fiscal de turno ordenó que las casi 15 toneladas de la fruta, deba ser remitida al depósito de Gical, para resguardar y custodiar la mercadería. El operativo estuvo bajo la responsabilidad del departamento de Hechos Punibles, Económicos y Financieros de la Policía Nacional, funcionarios de la DNIT, Aduanas-Coia y el del Senave.
El perjuicio contra los responsables de la carga de tomates, rondaría los 150 millones de guaraníes.


