Qué difícil resulta escribir sobre un gigante y los gigantes que escribieron su historia. Por supuesto la tarea que me encomendaron me queda grande. Será porque trabajé en el gigante cuando daba sus últimos coletazos, vencido más que nada por la tecnología y las nuevas herramientas periodísticas que empezaban a llegar.
La Tribuna salió a las calles por primera vez en 1925, hoy, hace 100 años. Y escribió una historia fantástica que duró cinco décadas y que prosigue aún hoy —aunque usted no lo crea— en formato papel y caminando a marchas forzadas, para llegar a ser de nuevo el fantástico diario que fue.
Miro Wikipedia para anotar algunos datos relevantes:
-Por más de 5 décadas fue el principal y casi único diario del país.
-Fue llamado por eso “El Decano de la prensa nacional”.
-Primer diario de gran tirada. Llegó a imprimir 67.000 ejemplares.
-El primero que tuvo difusión internacional.
-Mantuvo una firme línea opositora a los regímenes dictatoriales de Higinio Morínigo y Alfredo Stroessner, lo que le generó persecuciones y apremios de todo tipo.
-En 1953, junto con su director Arturo Schaerer fue laureado con el premio Maria Moors Cabot de la Universidad de Columbia-EE.UU.
-En el año 2022 volvió a aparecer en forma exclusivamente digital.
Y este año retornó como diario impreso y se apresta a escribir nuevamente la historia futura del país.
Secciones icónicas
La Tribuna albergó una obra maestra de la historia grande del Paraguay. Una columna diaria del gran Efraím Cardozo, titulada justamente “Hace 100 años”, que se publicó entre febrero de 1965 hasta marzo de 1970 y que puso en su justo lugar la tremenda epopeya librada por la nación paraguaya contra la inicua Triple Alianza. Un trabajo documental y testimonial espectacular editado posteriormente en un libro que debe estar acumulando polvo en alguna biblioteca nacional.
En un tono más popular se hizo célebre también el cuadrito de “Cómo me irá hoy” donde había que hacer coincidir la figurita de un astro, generalmente, con el mes de nacimiento y leer el vaticinio que correspondía a esa cuadrícula. Una de las predicciones que se hizo famosa y que la gente repetía con gracejo en las calles fue “Piedras en tu camino”, he’i La Tribuna.
El crucigrama también era toda una novedad, un entretenimiento perfecto y sin costo que ofrecía el diario.
Por supuesto mi recordación no tiene ningún rigor y estaré olvidando muchas otras secciones
Mi pequeña historia
En los últimos años de la década del 70 —creo— la situación del gran diario era ya complicada. Había aparecido ABC con el color, el offset, y el formato tabloide que dejaron inmediatamente obsoletas a las impresoras habituales, donde predominaba el blanco y negro, y al tamaño sábana, muy difícil de manejar.
Por supuesto el gigante no se rindió. Trabajaban allí gigantes, como quedó dicho en las primeras líneas de esta semblanza. José Antonio Bianchi, era el jefe de redacción, Cristian Nielsen, supertalentoso periodista, sobrio y culto y la hermana de Alfredo Seiferheld, no recuerdo el nombre ahora, eran los secretarios de redacción. Recuerdo a Juanita Carracela, gran jefa, a don Fernando Cazenave, a quien el “don” le queda fantásticamente bien. Habráse visto periodista tan culto y respetuoso. Ramón Acosta, Pedro Justino Macchi, Ramón López; Alejandro Noguera, aquel del inolvidable “El reporter Esso”, que recordarán solo los muy longevos. En cables estaban Venancio Rivas y el bonachón de Primitivo Cabañas y entre ellos, en destaque especialísimo, el inolvidable e irrepetible José Luis Appleyard, poeta genial, escritor fantástico, un niño grande que armaba pelotitas con las “cuartillas” para jugar entre las máquinas de escribir…
Cuando se produjo el cierre, escribí un textito que me afané en publicar en la última tapa.
El material que resultó profético decía simplemente en su título “Volveremos”, y un pequeño texto que hablaba de un paréntesis, pero no de un cierre final.
El gigante volvió ahora con todo de la mano de un grupo empresarial que apuesta todas sus fichas al país. Y que seguramente se abrirá camino y perseguirá el podio de los grandes como lo hizo en su ilustre pasado.
¡Felices 100 nuevos años de La Tribuna!


